La Organización Mundial del Comercio ( OMC) dió formalmente luz verde a Estados Unidos para que imponga aranceles sobre importaciones de la Unión Europea por un valor anual de 7.500 millones de dólares, como medida punitiva por los subsidios públicos recibidas por el consorcio aeroespacial europeo Airbus.

Esta autorización es una formalidad luego de que el organismo de arbitraje de la OMC aprobara este tipo de sanciones a principios de este mes, afirmó la agencia Reuters.

El embajador estadounidense ante el organismo comercial, Dennis Shea, dijo que Washington todavia prefiere una solución negociada al conflicto, que dijo es posible “solo si la UE termina de manera verdadera todos los beneficios otorgados a Airbus por estos subsidios y asegura la imposibilidad de la reanudación de subvenciones bajo un nombre o mecanismo diferente”.

El viernes, Cecilia Malmström, comisaria europea de Comercio, escribió al representante de Comercio de EE.UU., Robert Lighthizer, instando a negociaciones para encontrar una solución en la disputa, diciendo que los aranceles no son la solución.

“Solo infligirían daños a los negocios, pondrían en riesgo los empleos en ambos lados del Atlántico, perjudicarían el comercio global y a la industria de la aviación en general en un tiempo delicado”, reza la misiva, a la que tuvo acceso Reuters.

En este litigio iniciado en 2004, Washington perseguía la imposición de tarifas sobre las importaciones europeas por un valor de 11.000 millones de dólares al año, pero esta cifra fue reducida por el arbitraje de la organización comercial.

Las sanciones norteamericanas suponen aranceles del 25 % sobre diversos productos industriales y agrícolas, como el whisky escocés, el vino francés, el queso italiano, aceitunas, suéteres, lana, o la cachemira. Además, tarifas del 10 % se impondrán sobre grandes aviones civiles.

Bruselas, por su parte, tendrá próximamente oportunidad de responder a Washington con sus propios aranceles, ya que en 2005, la UE había acusado a Boeing de haber recibido 19.100 millones de dólares en subvenciones ilegales de varias agencias gubernamentales de EE.UU. entre 1989 y 2006. Tras conseguir una serie de victorias en este caso similar, Bruselas pidió a la OMC que permitiera la imposición de tarifas de represalia por un valor de 12.000 millones de dólares contra el país norteamericano.

La OMC podría autorizarlas, aunque reduciendo la cuantía, en una decisión que se espera que se formalice en un plazo de seis meses