La Asamblea General de la ONU, con la fuerza de 105 votos, eligió hoy a  Venezuela como miembro del Consejo de Derechos Humanos del organismo, a pesar de la oposición de Estados Unidos y algunos países de América latina y Europa.

Venezuela se impuso en la votación a Costa Rica, que había presentado candidatura para representar a los países que pretendían cerrar el paso a la llegada de un representante del gobierno de Maduro, quien no es reconocido como presidente por medio de centenar de países.

La otra plaza disponible en el Consejo para países de América latina y el Caribe quedó en manos de Brasil, que consiguió el aval de 153 votos.

Venezuela sustituirá el próximo 1 de enero a Cuba, que termina su mandato.

Varios gobiernos y organismos internacionales habían expresado públicamente su oposición a la candidatura de  Venezuela.

El resultado de la votación contrastó con la opinión que hizo pública la semana pasada el director para Naciones Unidas de Human Rights Watch (HRW), Louis Charbonneau. " Venezuela no pinta nada en el Consejo de Derechos Humanos", arriesgó.

También Brasil, Chile y Estados Unidos llamaron sin éxito a frenar la candidatura venezolana.

"Sólo nos cabe señalar que sería un desprestigio para la ONU y para el mundo entero que  Venezuela pudiera integrar el Consejo de Derechos Humanos", declaró ayer el canciller chileno Teodoro Ribera.

El consejo fue creado en 2006 y trata de reflejar los criterios geográficos con 13 escaños para África, 13 para Asia Pacífico, ocho para América Latina y el Caribe, siete para Europa Occidental y seis para Europa del Este. Los miembros que representan los 194 países, son elegidos por mayoría por la Asamblea General de la ONU

Con la última noticia de la entrada de Venezuela, genera mucha resistencia en varios países. Venezuela está atravesando una crisis económica y política muy grave, lo que hace que el régimen de Nicolás Maduro es rechazado por más de 50 países que reconocen como presidente interino al líder del Parlamento, Juan Guaidó, la entrada del país genera resistencia.

El pasado julio, la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, denunció que en el último año y medio en Venezuela se produjeron cerca de 7.000 ejecuciones extrajudiciales, acusando que la gran mayoría de las muertes fueron responsabildad de las fuerzas de seguridad. 

Por las diversas denuncias y rechazo de los demás países , a finales de septiembre el CDH tomó de decisión de crear "una misión internacional independiente" encargada de investigar presuntas violaciones de los derechos humanos en Venezuela, medida rechazada por responsables del país sudamericano.

Asimismo, el presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado,  anunció a principios de octubre que su país iba a concurrír como candidato y  explicó que las “graves violaciones” a los derechos humanos relatadas por el informe de Bachelet hacen que Venezuela no sea un nominado “adecuado”.

Además, de los 14 puestos que están abiertos concurren 17 países: Alemania, Armenia, Brasil, Corea, Costa Rica, Holanda, Indonesia, Irak, las Islas Marshall, Japón, Libia, Mauritania, Moldavia, Namibia, Polonia, Sudan y Venezuela.