El secretario general de la ONU, António Guterres, hizo un llamado a detener los pagos de la deuda externa de Africa, ya que ese continente necesitará unos USD 200.000 millones para enfrentar las consecuencias económicas de la pandemia de coronavirus, que podría llevar a millones de personas a la extrema pobreza.

En un mensaje de video en el que comentó los resultados del informe "El impacto de la Covid-19 en África", Guterres se refirió a la advertencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS) acerca de que "el impacto socioeconómico" del coronavirus podría sentirse "durante varios años" en África.

Por ello, Guterres hizo un llamado a la acción internacional para fortalecer los sistemas de salud de África, mantener el suministro de alimentos, evitar una crisis financiera, apoyar la educación, proteger los empleos, mantener a flote los hogares y las empresas y proteger al continente contra la pérdida de ingresos y ganancias de exportación.

Para ayudar a enfrentar las consecuencias de la pandemia, África necesita más de 200.000 millones de dólares seguido de una parte generalizado del pago de la deuda a todos los países africanos que no pueden pagar su deuda, dijo.

Esto debe seguirse de "un alivio de la deuda específico y un enfoque integral de los problemas estructurales en la arquitectura internacional de la deuda para evitar incumplimientos", indicó.

Guterres también resaltó que con 2.500 muertes desde el estallido de la pandemia, el número de casos reportados es menor del que se temía y destacó la rápida respuesta de los países a la crisis.

Los 54 países africanos han reportado algún caso, la mayoría con menos de 1.000 casos, según el informe de la ONU.

Este número relativamente bajo de casos confirmados "ha aumentado las esperanzas de que los países africanos puedan salvarse de lo peor de la pandemia", señaló el informe.

"Sin embargo, se justifica la precaución, ya que estos son los primeros días en el ciclo de vida de una enfermedad que aún no se comprende completamente y donde hemos visto patrones repetidos de un primer crecimiento lento y luego exponencial en el número de casos", alertó Guterres.

En ese sentido, explicó que los números bajos podrían estar relacionados con las pruebas y reportes mínimos y recordó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que la pandemia "podría matar entre 83.000 y 190.000 personas en 47 países africanos durante el primer año, dependiendo de la respuesta que den los gobiernos.