El ministro de Exteriores de Alemania, Heiko Maas, declaró en una rueda de prensa que la Unión Europea (UE) está dispuesta a ayudar a Turquía a resolver el problema de los refugiados, pero no admitirá que estos sean utilizados como "instrumento de presión política".

"Seguimos dispuestos a cumplir con nuestros compromisos derivados del acuerdo [con Turquía] y partimos de que Turquía debe hacer lo mismo, pero no lo hizo en el pasado (à) No permitiremos que los refugiados sean un instrumento de presión política", dijo al agregar que la UE no se niega a ayudar a Turquía.

La rueda de prensa de Maas fue transmitida por el canal de YouTube del Ministerio de Asuntos Exteriores de Alemania.

En tanto, el ministro de Relaciones Exteriores de Turquía, Mevlut Cavusoglu, arremetió contra la UE por su supuesta "falta de acción" ante la crisis migratoria y alertó que el país no puede acoger más refugiados, ya sean provenientes de Siria como de cualquier otra parte del mundo.

En un editorial publicado por el diario The Financial Times, el canciller turco consideró que la "inacción de la UE sobre los refugiados sirios es una mancha en la conciencia humana".

Al agravarse la situación en la provincia siria de Idlib en febrero, Turquía declaró que ya no puede contener los flujos de migrantes y refugiados y abrió sus fronteras con la UE, tras lo cual miles de migrantes se dirigieron a las fronteras con la unión.

La crisis migratoria afectó principalmente a Grecia y Bulgaria, vecinos de Turquía.

"Llevo mucho haciendo ver a la UE que no cumple con los desafíos a los que se enfrenta, como el incremento del extremismo, la xenofobia, la islamofobia y el antisemitismo" consideró el diplomático del país que hace tres semanas flexibilizó los controles fronterizos con Grecia, a raíz de los cortocircuitos con Europa provocados por la intervención turca en el conflicto en Siria.