La Comisión Europea (CE) presentó una propuesta oficial para la reducción de una serie de aranceles en sus intercambios comerciales con Estados Unidos ( EEUU), la primera medida negociada entre ambas partes en más de dos décadas y que podría iniciar el deshielo en las relaciones entre ambos.

Según la información publicada por la agencia EFE, también el gobierno de Estados Unidos reducirá aranceles a productos europeos, de manera que el volumen del intercambio recíproco se incremente en unos 200 millones de euros al año.

Bajo los términos del acuerdo, en el que ambas partes avanzaron a fines de agosto último, la Unión Europea ( UE) eliminará aranceles a las importaciones de langosta viva y congelada procedente de Estados Unidos, productos de los que se exportaron 94,3 millones de euros (USD111 millones) a territorio comunitario en 2017.

Washington, por su parte, reducirá un 50% sus tasas arancelarias a una serie de productos europeos entre los que se incluyen comidas preparadas, vajillas de cristal, productos de tratamiento de superficies, cargas propulsoras, mecheros y partes de mecheros.

Las exportaciones comunitarias a Estados Unidos de estos productos suponen una media anual de 136 millones de euros (USD160 millones).

Tanto Bruselas como Washington aplicarán las reducciones de forma retroactiva, con fecha de inicio el 1 de agosto último.

En la propuesta que envía al Parlamento y al Consejo, la Comisión Europea señaló que se trata de "un primer paso para reducir tensiones comerciales bilaterales y para apoyar la resolución de disputas en curso", en referencia al proceso en la Organización Mundial del Comercio para valorar la legalidad las ayudas de Estado europeas a Airbus y estadounidenses a Boeing.

La UE y EEUU han mantenido una complicada relación desde la llegada a la Casa Blanca de Donald Trump, quien impuso gravámenes al acero y aluminio europeos, entre otros productos, y ha amenazado con castigar comercialmente al potente sector del automóvil europeo.

El vicepresidente ejecutivo de la CE, Valdis Dombrovskis, que será el próximo comisario de Comercio, señaló en un comunicado que se trata de un acuerdo con el que "ambas partes ganan" y dijo que Bruselas ve en el pacto "un paso importante hacia la mejora de la relación" con EEUU.

"Seguimos dispuestos a profundizar en la relación transatlántica donde sea posible", incidió Dombrovskis.