La Unión Europea (UE) anunció planes para reformar su política migratoria, que incluirá un nuevo mecanismo de asilo "humanitario y solidario", tras años de críticas agravadas por el incendio del campamento de la isla de Lesbos la semana pasada.

"Salvar vidas en el mar no es opcional", señaló la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, al comunicar ante el Parlamento Europeo que la semana próxima informará los lineamientos de la reforma en un tema que genera divisiones internas en el bloque.

La iniciativa anulará el Convenio de Dublín firmado en 1990 y actualizado en 2013, que define los criterios para el tratamiento de las demandas de asilo en la UE, en particular el país donde se debe procesar cada solicitud.

Desde hace varios años aumentaron las críticas al mecanismo ya que se apoya en el principio del país de llegada: el Estado de entrada en el área de la UE siempre es responsable de los refugiados y solicitantes de asilo.

De esta forma, Italia pasó a ser el responsable de las personas que ingresaron a territorio europeo a través del Mediterráneo central, proveniente de África, mientras que Grecia de aquellos que cruzaban el Mediterráneo oriental desde Turquía, escapando principalmente de conflictos en Afganistán, Siria o Irán.

El incendio de la semana pasada del campamento de refugiados de Moria de la isla griega de Lesbos, con capacidad para 2.750 personas pero albergaba a más de 12.000, es "un doloroso recuerdo de la necesidad de unirnos", dijo Von der Leyen.