La Unión Europea aportará 183 millones de euros a la iniciativa del Fondo Monetario Internacional (FMI) para aliviar la deuda de países pobres, de forma tal que puedan hacer frente a la crisis provocada por la pandemia de coronavirus.

Por el momento la UE se convierte en el mayor donante de esta iniciativa, que cuenta actualmente con 426 millones de euros. Este fondo permitirá a estos países aumentar su gasto social, sanitario y económico para responder a la emergencia generada por el coronavirus.

"La UE combina inyecciones de fondos para aliviar rápidamente las restricciones presupuestarias para ayudar a la respuesta inmediata con un plan sostenido a largo plazo para ayudar a los socios a capear una tormenta socioeconómica severa, que está lejos de terminar", dijo el Alto Representante de la UE para Política Exterior, Josep Borrell.

El jefe de la diplomacia se expresó favor de estudiar una reestructuración o alivio de la deuda para países de bajos ingresos. "Esperamos que esta contribución allane el camino para que otros actores se sumen a estos esfuerzos globales", ha resumido el político español.

En palabras del comisario de Economía, Paolo Gentiloni, la contribución de la UE a esta iniciativa es un espaldarazo al multilateralismo y al alivio de la deuda. Se trata, según afirmó, de una demostración del compromiso europeo con los países de bajos ingresos para lidiar con la carga de la deuda.

Los países que gozarán del alivio de la deuda son los siguientes: Afganistán, Benín, Burkina Faso, Burundi, República Centroafricana, Chad, Comoras, República Democrática del Congo, Yibuti, Etiopía, Gambia, Guinea, Guinea-Bissau, Haití, Liberia, Madagascar, Malaui, Malí, Mozambique, Nepal, Níger, Ruanda, Santo Tomé y Príncipe, Sierra Leona, Islas Salomón, Tanzania, Tayikistán, Togo y Yemen.