La presidenta de la Comisión Europea, la conservadora alemana Ursula von der Leyen, advirtió que las dificultades para negociar las condiciones de la nueva relación con Reino Unido como país tercero en el plazo fijado, diciembre de 2020, al tiempo que ha alertado de que si no se consigue europeos y británicos estarán de nuevo "al borde del abismo".

"Los plazos son muy ajustados. El acuerdo tiene que concluirse en diciembre de 2020 y eso deja muy poco tiempo. Pero si no somos capaces de hacerlo estaremos de nuevo al borde del abismo", ha dicho Von der Leyen en un debate en el pleno del Parlamento europeo sobre los resultados de la última cumbre a Veintiocho.

La jefa del Ejecutivo comunitario ha asegurado que si el nuevo Parlamento británico que surge de las elecciones de la semana pasada cumple con la ratificación del acuerdo de divorcio a tiempo para que haya Brexit en la fecha prevista, 31 enero, entonces los servicios comunitarios presentarán el 1 febrero el nuevo mandato con las líneas rojas de la UE para iniciar de inmediato las conversaciones del nuevo marco.

Para evitar la ruptura abrupta, el pacto de retirada prevé un periodo de transición durante el que Reino Unido pierde su derecho a voto en la UE pero se siguen aplicando las reglas actuales de su relación con el bloque, con el objetivo de dar a las partes el tiempo de negociar en detalle los pilares de la relación futura.

Este periodo concluirá el 31 de diciembre del próximo año si no se acuerda una prórroga, aunque el primer ministro británico, Boris Johnson, ya ha dicho que descarta pedir ningún aplazamiento.

Una vez se produzca el Brexit, la Unión Europea aspira a construir la relación "más estrecha posible" con los británicos, aunque será una relación "muy distinta" a la actual, ha apuntado Von der Leyen. Así, ha alertado de que si se frustran las negociaciones para lograr un pacto comercial ambicioso de futuro en los once meses de margen del periodo de transición fijado la situación será dañina para ambas partes, pero de manera más severa para Reino Unido.

La Unión Europea, ha recordado Von der Leyen, seguirá disfrutando tras la ruptura de las ventajas y garantías que ofrece el Mercado Único y la Unión Aduanera, así como de las relaciones creadas con los más de setecientos acuerdos comerciales que la UE tiene con países terceros.

Con todo, ha dicho que al bloque "no le interesa" esa situación y por ello trabajará para avanzar lo más posible en las negociaciones, que de nuevo dirigirá Michel Barnier, a quien los Veintisiete han renovado su confianza como interlocutor con Londres.

"Espero por el bien de la Unión Europea y de Reino Unido que se genere una asociación sin precedentes", ha concluido la política alemana.