La Unión Europea (UE) instó a Estados Unidos a revivir las conversaciones sobre temas comerciales en lugar de iniciar una disputa sobre aranceles a metales y autos de consecuencias imprevisibles.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó la semana pasada un decreto para imponer aranceles a la importación de acero y aluminio y amenazó con aplicar un impuesto a los automóviles de la UE si el bloque no remueve aranceles y barreras comerciales.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, respondió ayer instando a Trump a "hacer comercio, no la guerra".

"Cuando el presidente se queja de demasiados aranceles entre la mancomunidad y Estados Unidos, lo puedo entender. Nosotros tampoco estamos contentos", dijo Tusk, que encabeza las cumbres de los líderes de la UE, en una conferencia de prensa en Helsinki.

"Esa es la razón por la cual hace unos años empezamos negociaciones comerciales con Estados Unidos. Ahora debemos volver a esas conversaciones", agregó.

Tusk se refería a las planeadas conversaciones sobre la Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión (ATCI), que quedaron congeladas después de la victoria de Trump en 2016.

La Comisión Europea, que ha redactado una lista de productos estadounidenses por un valor de 2,800 millones de euros (3,500 millones de dólares) sobre los que podría imponer aranceles si el acero y el aluminio de la UE se vieran afectados, también buscaba ser conciliatoria.

"Esta no es una disputa entre Europa y Estados Unidos como tal", dijo el vicepresidente de la comisión, Jyrki Katainen, quien agregó que las empresas y ambos partidos del Congreso estadounidense compartían la visión de la UE en un comercio guiado por reglas internacionales.

Respaldo

Mientras tanto, el Parlamento Europeo (PE) dio su apoyo a la Comisión Europea (CE) en su preparación de la respuesta a las medidas arancelarias anunciadas por Estados Unidos.

Durante un debate en Estrasburgo, los eurodiputados compartieron que los motivos de seguridad que aduce Estados Unidos a la hora de imponer estas restricciones son en realidad razones económicas, y respaldaron que la respuesta comunitaria sea unánime y según la normativa de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

"Queremos hacer frente conjuntamente al reto de reaccionar a estos aranceles", subrayó al inicio del debate el líder del grupo parlamentario del Partido Popular Europeo (PPE), Manfred Weber, que agregó que "no hay ningún motivo" para que las medidas planteadas afecten a la UE, ya que el "auténtico problema" de la sobrecapacidad mundial surge desde China.