Las dos visiones europeas del Brexit chocaron este ayer durante la cumbre extraordinaria en Bruselas convocada para responder a la petición de una nueva prórroga para evitar una salida abrupta del Reino Unido de la UE. La comprensión casi infinita de la canciller alemana, Angela Merkel, con las dificultades de Londres para aprobar el acuerdo del Brexit se enfrentó a la creciente exasperación del presidente francés, Emmanuel Macron, ante un socio en retirada que puede bloquear su soñado "renacimiento de Europa", por lo que pidió que May se comprometa con una hoja de ruta clara para la salida. El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, anunció en la madrugada de hoy una extensión hasta el 31 de octubre, que coincidiría con el final del mandato de la actual Comisión Europea, con una revisión en junio.

La cumbre extraordinaria es fruto de la petición de prórroga de la primera ministra británica, Theresa May, que desea retrasar de nuevo el Brexit (ya aplazado una vez del 29 de marzo al 12 de abril) hasta el 30 de junio. May dejó claro a su llegada que puede aceptar "cualquier prórroga" que permita al Reino Unido marcharse cuando logre "ratificar el acuerdo de retirada", lo que auguraba una extensión más larga. Su petición ha trasladado al Consejo Europeo un debate que hasta ahora solo dividía al Parlamento británico.

Por primera vez, Alemania y Francia han llegado a la cumbre con posiciones opuestas

Por primera vez desde el referéndum del Brexit de hace tres años, Alemania y Francia han llegado a la cumbre con posiciones claramente opuestas. Y aunque ambas delegaciones comparten la voluntad de llegar a un término medio que evite el mal mayor de un Brexit sin acuerdo este viernes, el ruido de la fricción entre Berlín y París es cada vez más evidente.

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, hizo un llamamiento a "mantener la cabeza fría". Y consideró vital "mantener la unidad de los Veintisiete". Pero al menos al inicio de la cumbre, esa unidad parecía en entredicho.

Macron supedita la segunda prórroga del Brexit a que May, se comprometa con una clara senda para zanjar la salida del club. Y el presidente francés quiere que, mientras el Reino Unido permanezca en el club a la espera de salir, se imponga un estrecho corsé que garantice que no podrá obstaculizar ninguna medida que adopten los 27 socios restantes.

"Hace 34 meses que se celebró el referéndum y en esto tiempo hemos conseguido tomar decisiones y permanecer agrupados, pero la viabilidad y la unidad del proyecto europeo todavía están en juego", señaló Macron al inicio de la cumbre. Y aunque fuentes francesas se mostraron favorables a conceder la nueva prórroga solicitada por la primera ministra británica, Macron advirtió de que "nada está garantizado de antemano y menos que nada, una prórroga larga". La batalla podía comenzar.