La Unión Europea planea la creación de varios impuestos propios con el fin de hacer frente a la deuda que tendrá que asumir para financiar el paquete de reconstrucción post pandemia por 750.000 millones de euros, llamado Next Generation EU (NGEU). 

De acuerdo con el informe 'Para hacer frente a la crisis de la COVID-19: avanzar hacia la integración europea' elaborado por el Grupo de Opinión y Reflexión en Economía Política europeG, se contempla un tasa sobre el plástico no reciclado, cuya aplicación estaba prevista desde el 1 de enero de 2021, además de un 'carbon border adjustment mechanism' e ingresos procedentes de un esquema revisado de negociación de derechos de emisión (emissions trading system, ETS)  .

Además, también se contemplan dos tributos aprobados ya a escala nacional en España y Francia. Se trata de un impuesto digital a aplicar, como muy tarde, a partir del 1 de enero de 2023, y de un impuesto sobre las transacciones financieras. 

Erogaciones

Estos dos tributos, conocidos como tasas ' Google' y 'Tobin', se llevan discutiendo un largo tiempo a escala internacional en el seno de la OCDE y el G-20 y aunque son pocos los países que han adoptado el primer tributo, España decidió aprobarlo el año pasado, si bien el Gobierno ya ha indicado que cuando se consensue a nivel internacional se procederá a su adaptación. 

Estos nuevos recursos propios tendrían que permitir hacer frente al mayor gasto derivado de la carga financiera que comporta la emisión de deuda necesaria para financiar el NGEU, y que puede suponer entre un 8,6% y un 9,3% del actual presupuesto comunitario. Esto sin considerar la posibilidad que una parte del mayor gasto que se realizará durante los años 2021-2023 no se consolide en el futuro, señala el informe. 

Los 750.000 millones del fondo de reconstrucción se implementarán a través del presupuesto de la UE, lo que da a la Comisión Europea un papel especialmente relevante en su materialización y se canalizarán en forma de subvenciones (390.000 millones) y de préstamos (350.000 millones). El 70% de las subvenciones tiene que ser comprometido en los dos primeros años y el 30% en 2023.  

Emisiones

Para la financiación del NGEU la Comisión Europea está autorizada a emitir deuda (con el respaldo de la UE) por un importe total de 750.000 millones de euros, a falta de cerrarse la firma de la denominada 'decisión de recursos propios' para la ejecución de dicha emisión.  

Hasta el año 2026 se pueden realizar emisiones netas (lo que equivale a disfrutar de un periodo de carencia hasta subvenciones procedentes del NGEU y puede ser perfectamente que pidan préstamos para cofinanciar los proyectos correspondientes. este momento) y los vencimientos de estas emisiones pueden llegar hasta el 31 de diciembre de 2058.  

En la práctica, esto quiere decir que la financiación se realizará con emisiones a 38 años, con seis de gracia. Los 360.000 millones destinados a préstamos no suponen ninguna carga adicional para el presupuesto comunitario, puesto que los pagarán los mismos estados prestatarios.  

En cuanto a los 390.000 millones de subvenciones, en las condiciones actuales de tipos de interés, la carga financiera derivada de este endeudamiento es relativamente modesta.