Los cancilleres de la Unión Europea (UE) aseguraron hoy que “entienden” el ataque contra Siria lanzado por EEUU, Francia y el Reino Unido en represalia por un presunto uso de armas químicas en la localidad de Duma, mientras avanza una ofensiva diplomática lanzada por estos tres países para debilitar el apoyo ruso y arrinconar al gobierno de Bashar Al Assad.

"El Consejo entiende que los ataques aéreos de Estados Unidos, Francia y el Reino Unido dirigidos contra las instalaciones de armas químicas en Siria fueron medidas específicas tomadas con el único objetivo de prevenir usos adicionales de armas y sustancias químicas por parte del régimen sirio para matar a su propio pueblo”, declararon los cancilleres.

Los jefes de la diplomacia de los Veintiocho se expresaron en ese sentido en las conclusiones de una reunión de ministros celebrada hoy en Luxemburgo, informó la agencia de noticias EFE.

En ellas, atribuyeron una “abrumadora responsabilidad” al gobierno sirio por “la situación humanitaria catastrófica y el sufrimiento del pueblo sirio”, y condenaron “firmemente” el uso “continuado y repetido” de armas químicas por el Gobierno de Al Assad, incluido el ataque de Duma, que calificaron como “una grave violación del Derecho internacional y una afrenta a la decencia humana”.

La UE subrayó, no obstante, la necesidad de fortalecer las negociaciones para encontrar una solución política al conflicto, en el marco de las Naciones Unidas en Ginebra.

"La Unión Europea reitera que no puede haber una solución militar al conflicto sirio. Contrariamente a esto, desde el año pasado, el gobierno sirio, apoyado por sus aliados Rusia e Irán, intensificó sus operaciones militares sin tener en cuenta las bajas civiles”, indicaron los ministros.

En tanto, tras el ataque militar del sábado pasado, Estados Unidos y sus aliados se proponen lanzar esta semana una ofensiva diplomática en los organismos internacionales para aislar a Siria y a su protector Rusia. 

De modo concertado, Washington, Londres y París buscarán fortalecer las negociaciones del alicaído proceso de Ginebra, además de ampliar sanciones contra Rusia y abrir una investigación de largo aliento sobre el uso y almacenamiento de armas químicas por parte de Damasco. 

El Consejo de Seguridad de la ONU, Bruselas y la Liga Árabe son los escenarios desde los que pretende implementar este nuevo frente.

En ese espacio Washington impulsará hoy una propuesta de los aliados para que Siria elimine su arsenal químico, una promesa que Siria y Rusia efectuaron en el año 2013, cuando la Casa Blanca amenazó con un ataque de represalia, que nunca se cumplió.

Otros frentes de la ofensiva son la creación de una comisión que determine la autoría del supuesto ataque de Duma así como la petición a la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) -que investiga los hechos in situ- para que en 30 días determine qué oculta Siria en sus silos. 

Tras la declaración de hoy de los cancilleres de la UE se espera otra similar de la Liga Árabe.
Washington, además, lanzará un nuevo paquete de sanciones económicas contra empresas rusas a las que acusa de participar en la creación del arsenal sirio.

En tanto, expertos de la OPAQ se reunieron hoy en Siria con empleados del Gobierno para hablar de la cooperación en la investigación del supuesto ataque, informó hoy la agencia de noticias siria Sana. 

La agencia citó al vicecanciller sirio afirmando que lo más importante es que se garantice la “precisión, la transparencia y la imparcialidad” de la misión de expertos de la OPAQ, que llegó el sábado a Siria.

El equipo de la organización -según Sana- ya visitó Duma. La delegación británica ante el organismo, no obstante, había asegurado previamente que Siria y Rusia aún no autorizaron el acceso de los expertos a la ciudad, hasta hace poco un bastión rebelde en Ghouta Oriental, al este de Damasco.