El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, señaló al Consejo Europeo que España defenderá la necesidad de dotar con partidas "fuertes" la Política Agraria Común y la de Cohesión en los próximos presupuestos comunitarios para el periodo 2021-2027, durante una negociación que augura "tensa" pero que confía que culmine en un acuerdo en la cumbre extraordinaria de líderes de la UE del 20 de febrero.

"Son objetivos ambiciosos en una negociación que empieza ahora, que se adivina que va a ser larga, tensa, compleja", afirmó Sánchez a la prensa en Bruselas, a su llegada a la sede del Consejo para reunirse con Michel. España, ha dicho el presidente del Gobierno, participará en estas negociaciones con una actitud constructiva pero también "firme" con respecto a cuáles son los intereses que quiere ver reflejados en el próximo marco financiero plurianual (MFF, por sus siglas en inglés).

La visita de Sánchez de apenas un par de horas a Bruselas se enmarca en la ronda de contactos con las capitales que ha programado el presidente del Consejo europeo, Charles Michel, para preparar la cumbre extraordinaria del próximo día 20.

Sánchez ha confiado en que sea posible el acuerdo en esa cita porque sería prueba de que se han cumplido los objetivos y que el fuerte apoyo para la PAC y la Cohesión que reclama estarían "cubiertos" por el nuevo presupuesto de la UE.

El futuro presupuesto de la UE mantiene todavía divididos a los Veintisiete a once meses de que tengan que ponerse en marcha las nuevas cuentas comunitarias. La prioridad de España es que, como mínimo, se mantenga la dotación actual de la Política Agrícola Común (PAC) y además que no se recorten los fondos de cohesión.

De hecho, Sánchez participó este fin de semana en un encuentro en Portugal -cuyo primer ministro, Antonio Costa, también se ha visto este miércoles con Michel-- en el que 16 jefes de Estado y de Gobierno del este y del sur de Europa cerraron filas en defensa de los fondos para la regiones europeas. Enfrente se encuentran países como Países Bajos, Suecia o Austria, más partidarios de recortar estas políticas y que también mantienen una posición unida entre ellos.

Así, mientras que este segundo grupo apuesta por que el presupuesto de la UE para los próximos siete años siga estando alrededor del 1% de la renta nacional bruta del bloque, los llamados "amigos de la cohesión" prefieren acercarlo al 1,3% que defiende el Parlamento Europeo. La propuesta inicial presentada por la Comisión Europea aboga por un 1,114%.