La secretaria del Tesoro de EE.UU., Janet Yellen, propuso a los países del G20 establecer un impuesto mínimo sobre las ganancias de las empresas transnacionales, iniciativa que ya recibió el visto bueno informal de la Unión Europea (UE).

"Estamos trabajando con las naciones del G20 para acordar una tasa impositiva corporativa mínima global", manifestó Yellen. "Podemos utilizar eso para asegurarnos de que la economía mundial prospere, sobre la base de un campo de juego más equilibrado en los impuestos a las corporaciones multinacionales, estimulando la innovación, el crecimiento y la prosperidad", puntualizó la funcionaria según CNN.

"Se trata de asegurarse de que los gobiernos tengan sistemas impositivos estables que generen ingresos suficientes para invertir en bienes públicos esenciales y responder a las crisis, y que todos los ciudadanos compartan de manera justa la carga de financiar al gobierno", puntualizó Yellen. 

De acuerdo con el Financial Times, las declaraciones de Yellen se producen en el contexto de que la administración de Joe Biden planea aumentar la tasa corporativa del 21% al 28% como uno de los pasos para financiar su ambicioso plan de infraestructura, valorado en 2 billones de dólares. De esta manera, el anuncio de la secretaria del Tesoro podría buscar prevenir la fuga de capitales de EE.UU.

En ese marco, la Comisión Europea (CE) se mostró esperanzada en que la propuesta impositiva de EE.UU. facilite que se alcance un acuerdo en el seno de la OCDE en las próximas semanas.

"Esperamos que las declaraciones de la secretaria Yellen (...) den un nuevo impulso para una solución consensuada este verano", dijo Daniel Ferrie, vocero económico del Ejecutivo comunitario, quien recordó que la fiscalidad de la economía digital es de "máxima prioridad" para Bruselas.

El funcionario recalcó que "la credibilidad" de las negociaciones depende de que todos los socios "trabajen juntos" para lograr un acuerdo "político", por lo que ha instado a todas las partes implicadas a "seguir comprometidos con las conversaciones".

Además, subrayó que el Ejecutivo comunitario está "comprometido" con garantizar que las multinacionales pagan una parte "justa" de impuestos allá donde generen beneficios y recordó que retomarán sus planes para un gravamen europeo si las negociaciones de la OCDE no llegan a buen puerto.