La construcción brasileña tuvo una retracción del 2,4% en el primer trimestre respecto del último trimestre de 2019. En la comparación con el primer trimestre del año pasado la caída fue del 1%, pero el descenso sería del 11% en 2020, según la Fundación Getulio Vargas.

De acuerdo con la economista especializada en investigar el sector Ana María Castello, el descenso en la actividad del sector será peor en el segundo trimestre.

La economista informó que la proyección para el primer trimestre preveía una caída en la construcción de solo un 0,9%. "El mal resultado no sorprende por el impacto de la pandemia sobre el mercado de trabajo", aseveró la economista.

De acuerdo con Castello, la construcción informal, familiar y realizada por pequeñas empresas representa un 40% del total del sector en Brasil. Este segmento del mercado tuvo una paralización casi completa debido a la fuertísima baja en el nivel de ingresos y aumento en el desempleo.

Las empresas constructoras más grandes mantuvieron sus sitios de obras porque la actividad fue considerada esencial por el gobierno, pero la especialista afirma que el ritmo de trabajo disminuyó, con despidos de y suspensión de trabajadores que están en algún grupo de riesgo.

El nivel de empleo en la construcción cayó brutalmente en el país. Entre marzo y abril, un 13,2% de la fuerza laboral en la construcción perdió su trabajo.