La Bolsa de San Pablo cerró con un alza promedio del 4%, luego de dispararse un 6,52% en la apertura, en un rebote esperable tras hundirse un 12% el lunes contagiada por el derrumbe de los mercados internacionales y las materias primas y el temor a una recesión global por el avance del coronavirus y la crisis petrolera.

La Bolsa paulista respiró tras cerrar el lunes con su peor resultado desde septiembre de 1998, cuando perdió cerca de un 16%, mientras que el dólar también tuvo una jornada a la baja.

Al igual que el resto de las bolsas mundiales, el recinto brasileño vivió su lunes negro y las operaciones llegaron a ser interrumpidas durante media hora tras hundirse más de un 10 %, lastradas por el coronavirus y la guerra de precios del crudo.

Las 285 empresas presentes en la Bolsa de San Pablo perdieron en solo un día USD107.446 millones en valor de mercado, aunque la más afectada fue la petrolera estatal Petrobras, que hoy subió un 15 por ciento.