La economía de Brasil sufrió un deterioró histórico ante el fuerte nivel de endeudamiento para abordar la grave crisis del COVID-19, lo que provocó un déficit a nivel récord en las cuentas fiscales.

La deuda nacional aumentó a un 90.6% del Producto Interno Bruto ( PIB) y el déficit primario del sector público en los 12 meses transcurridos desde septiembre del 2019, excluyendo el pago de intereses, se amplió a un 9.1% del PIB, detalló el Banco Central de Brasil.

La deuda bruta general marcó un alza de 1.8% desde el mes previo y superó el 90.3% que estimaron economistas en un sondeo de Reuters, aunque el déficit mensual de USD64.600 millones de reales (USD11.200 millones) fue menor que la cifra negativa esperada de 74.200 millones de reales.

La deuda neta de Brasil avanzó a un 61.4% del PIB, la segunda mayor en los registros tras el 62.5% en septiembre del 2000.

El déficit primario en 12 meses a septiembre aumentó a 635.900 millones de reales, dijo el Banco Central. Como proporción del PIB, se amplió a un 9.1% desde el 8.5% en agosto y de sólo 0.8% en febrero antes de la pandemia.

Los últimos pronósticos oficiales estiman un déficit primario del sector público de 895.800 millones de reales para este año, o un 12.5% del PIB, a medida que los pagos de ayudas para los más pobres se extienden hasta finales de diciembre. Y es que el desequilibrio fiscal de este año refleja, entre otras medidas, las elevadas transferencias a familias en situación de vulnerabilidad durante el período de emergencia social, realizadas a través del Programa de Ayuda de Emergencia. 

En términos nominales, incluyendo el pago de intereses, el déficit del sector público en septiembre fue de 103.400 millones de reales, afirmó el Banco Central, por sobre las proyecciones de 96.000 millones de reales.