La economía brasileña recortará "de forma severa" su crecimiento este año por el impacto del coronavirus, las previsiones sobre su Producto Interno Bruto ( PIB) pasaron de un crecimiento del 1% hasta una contracción del 0,7 por ciento.

"Esperamos que el crecimiento del PIB y el rendimiento fiscal de Brasil se vean afectados en 2020 debido a la pandemia de Covid-19 y el gasto extraordinario del Gobierno, antes de que se reanude la recuperación económica gradual y la consolidación fiscal", expresó un informe de S&P Global Ratings.

El impacto de las medidas de confinamiento social, la baja confianza de los inversores y la volatilidad en el mercado financiero provocarán en conjunto una reducción de la inversión, además de la caída de las exportaciones, ya que dos tercios de estas se destinan a los mercados de China y Estados Unidos.

Al mismo tiempo, los pronósticos para el PIB del país apuntan a crecimientos significativos de hasta el 2,9% en 2021 y del 2,5% en 2022 y 2023.

La firma rebajó la perspectiva del país americano desde "positiva" a "estable", mientras que confirmó la calificación crediticia en el corto plazo de "B".

Sin embargo, en comparación con otros mercados emergentes, S&P destaca que las respuestas de la Administración de Bolsonaro a la crisis han sido significativas, puesto que el país ha destinado casi un 3,5% de su PIB para hacer frente al coronavirus, mientras que Rusia, México, India o Argentina han aportado un 0,3%, 0,7%, 0,1% y un 1%, respectivamente.

S&P destacó que la propagación del Covid-19 en el país a partir de marzo cambió de manera sustancial el escenario político, económico y fiscal para Brasil en el corto plazo.

Según la agencia de calificación, dados los desequilibrios fiscales y el bajo crecimiento económico, Brasil tiene un margen fiscal limitado para abordar un "shock" económico de esta magnitud sin recurrir a un aumento significativo de deuda.

Por otro lado, sus grandes reservas internacionales, su bajo nivel de deuda externa, su política monetaria proactiva, la volatilidad en el cambio de divisas y la composición favorable de deuda soberana constituyen fortalezas crediticias que proporcionan un capacidad de recuperación "clave" que debería permitir al país abordar este escenario desafiante.

En cuanto a las previsiones en la tasa de desempleo del país, S&P pronostica un aumento de hasta del 12,8% tanto para este año como para el siguiente, frente al 11,9% del 2019.