Brasil superó la honda  recesión que arrastraba desde hace dos años ya que la actividad  económica brasileña creció el 1,04% en 2017 con respecto al año anterior. 

El vecino país afrontó entre 2015 y 2016 un fuerte esquema  recesivo que va camino de quedar en la historia, según el  indicador divulgado por el Banco Central de ese país.

Así el Índice de Actividad Económica del Banco Central (IBC-Br), que la entidad utiliza para prever anticipadamente el  resultado del Producto Interior Bruto (PIB), confirmó las previsiones adelantadas por el Gobierno y el mercado financiero de  que Brasil se expandió el año pasado alrededor de un 1%. 

De acuerdo con el Banco Central de Brasil, la actividad  económica escaló en diciembre de 2017 el 1,41 % frente a noviembre  pasado y un 2,14 % en relación al último mes de 2016. 

En el cuatro trimestre de 2017, el indicador presentó un  crecimiento del 1,26 % con respecto a los tres meses anteriores y  del 2,56 % frente al periodo octubre-diciembre de 2016. 

Así Brasil experimentó en 2017 un ligero despegue que se  reflejó principalmente en sus indicadores macroeconómicos, después  de dos años en los que su PIB acumuló una caída de más del siete  por ciento, si bien la tasa de desempleo se mantiene aún en cotas altas. 

El índice oficial de crecimiento económico de Brasil en 2017  será divulgado el próximo 1 de marzo por el estatal Instituto  Brasileño de Geografía y Estadística.

Por lo tanto, el PIB de Brasil creció 1,04% en 2017, despuÚs de  dos años de recesión, según una evaluación del Banco Central  divulgada diez días antes de la publicación del índice oficial.

El Índice de Actividad Económica del Banco Central (IBC-Br) se  acerca a la estimativa oficial del gobierno de Michel Temer, que prevé un crecimiento de 1,1% en 2017, y de los mercados, de 1%.

Por su parte, la economía brasileña se desplomó un 3,5 % en  2015 y un 3,6 % en 2016 para encadenar dos ejercicios seguidos en  negativo, algo que no ocurría desde la década de 1930. 

El gobierno del presidente Michel Temer aplicó un severo plan  de austeridad con reformas de corte liberal, recortes en el  presupuesto y un amplio programa de privatizaciones y concesiones para conjurar el déficit fiscal. 

En el Ejecutivo brasileño se espera consolidar esa tendencia de  crecimiento en 2018 y en tal sentido, proyecta para este año una  expansión del PIB del 3%, un porcentaje parecido al previsto por  el mercado financiero (2,8%). 

El IBC-Br, conocido como “la previa del PIB” y que incluye el  desempeño de sectores como el industria, el agropecuario, el  comercio y el servicios, es utilizado por el Banco Central para  evaluar la evolución de la actividad económica y adoptar  decisiones de política económica, como la definición de la tasa de  intereses, hoy en mínimos históricos (6,75%).