La economía de Brasil creció más de lo esperado en junio en una señal de resiliencia de la economía más grande de América Latina, a pesar de una agresiva campaña de ajuste monetario que hasta ahora no pudo contener las expectativas de inflación.

El índice de actividad económica del banco central, un referente del producto interno bruto ( PIB), subió un 0,69% desde mayo, más que la estimación media de 0,35% hecha por economistas encuestados por la agencia Bloomberg. Respecto a un año atrás, la actividad aumentó un 3,09%, informó la entidad.

La economía de Brasil mostró signos de dinamismo, con un desempeño del mercado laboral mejor de lo esperado, incluso después de que el banco central aumentara sus tasas de interés de referencia en 11,75 puntos porcentuales desde marzo de 2021, hasta el 13,75%. Se espera que las medidas implementadas recientemente para disminuir la inflación respalden aún más la demanda interna.

Inflación

Antes de las elecciones presidenciales de octubre, el presidente Jair Bolsonaro obtuvo luz verde para un programa social multimillonario para los pobres hasta fin de año. Ha prometido mantener ese pago extra si es reelegido, al igual que su principal rival, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

La perspectiva para el gasto social adicional mantiene las expectativas de inflación sobre la meta hasta 2024. Los economistas encuestados por el banco central aumentaron sus estimaciones para 2023 por décima novena semana consecutiva, a 5,38%. Proyectan que los precios subirán un 3,41% en 2024.

Los encargados de política monetaria, dirigidos por Roberto Campos Neto, dijeron que ahora darán más énfasis a las estimaciones de inflación para principios de 2024, ya que su horizonte actual se vio “fuertemente afectado” por los recientes recortes de impuestos en los precios de la gasolina. También señalaron los riesgos al alza para sus perspectivas de precios si el estímulo fiscal se vuelve permanente. Se prevé que la inflación llegará a 7,02% a fines de 2022.

Expansión

Aunque los banqueros centrales dijeron que considerarían un ajuste menor en septiembre, la mayoría de los analistas creen que la campaña de ajuste ha terminado. Se espera que la tasa clave Selic se mantenga en 13,75% este año y caiga a 11% en diciembre del próximo año.

La economía brasileña se encuentra en fase de recuperación tras rebotar un 4,6 % en 2021, cuando superó la caída del 3,9 % que registró en 2020 por los efectos de la pandemia de coronavirus.

Para este año, el Gobierno brasileño prevé una expansión del PIB del 2,0 %, en línea con las expectativas del mercado financiero y ligeramente por encima del 1,7 % apuntado por el Fondo Monetario Internacional (FMI).