El Banco Central de Brasil afirmó que la economía comenzó una recuperación con forma de "V" desde lo peor de la crisis del coronavirus, al tomar en cuenta datos de energía, tráfico, recaudación de impuestos y un aumento de dos dígitos en el crédito.

No obstante Roberto Campos Neto, presidente de la entidad, advirtió que repuntes económicos similares en otros países mostraron recientemente señales de desvanecimiento.

Las últimas cifras oficiales muestras una imagen dispar. El comercio internacional parece que ya no será un obstáculo para el crecimiento económico y el sector manufacturero está creciendo nuevamente, pero el mercado laboral está bajo una presión muy severa.

Campos Neto señaló que "algunos de los datos en tiempo real (…) están comenzando a mostrar un repunte más rápido en junio. Así que parece que hemos iniciado una recuperación que sería inicialmente en forma de 'V', pero que debería suavizarse un poco".

Los analistas prevén que la economía de Brasil se va a contraer más de un 6% este año, lo que marcaría un declive anual récord. La estimación del Banco Central es de una caída del 6,4% y el Gobierno revisará su pronóstico de -4,7% el 10 de julio.

En junio, el Banco Central recortó su tasa de interés referencial Selic a un 2,25%, llevando las tasas reales ajustadas por inflación a cerca de cero, y en ese momento dijo que un mayor alivio monetario podría desestabilizar a los mercados financieros.

Campos Neto reiteró su advertencia, apuntando que hay espacio para rebajar la tasa Selic pero no mucho más. Seguir con la expansión monetaria en este momento podría genera efectos "no deseados", consideró.

Finalmente el funcionario puntualizó que la inflación, que actualmente se encuentra por debajo del objetivo, mantendrá un buen comportamiento este año y el próximo, pero que el desempleo empeorará.