Alemania concurre este domingo a las urnas para elegir a su futuro cancller y marcará además el fin de la era de Angela Merkel que gobierna desde 2005 y concluirá entonces su cuarto mandato convirtiéndose en la mandataria más longeva de la Alemania contemporánea junto con Helmut Kohl (1982-1998), su padrino político. A finales de 2018, Merkel tomó la decisión de renunciar como jefa de la CDU y habilitar “la apertura de un nuevo capítulo” dentro de su plataforma -y del país-.

Estas elecciones generales importan tanto para Alemania como para Europa y el mundo. Merkel deja la cancillería con el índice de aprobación más alto entre los líderes mundiales, según diferentes encuestas recogidas por YouGov; así como niveles de aprobación récord a pesar de la pandemia, su impacto económico y los desastres climáticos al oeste del país.

DW produjo un documental sobre la gestión de Merkel 
 

Merkel llegó a la cancillería luego de una ajustada victoria en la peor elección en la historia de su partido, mientras la Unión Europea (UE) implementaba su expansión hacia el Este con la incorporación de diez nuevos miembros. Era la primera vez que una mujer llegaba al cargo de canciller, la más joven al momento de asumir, con la particularidad adicional de provenir de la ex Alemania del Este.

Con el cambio de década, la crisis de la eurozona ponía a prueba a la locomotora económico-financiera de la UE y a la propia Merkel en su rol de administradora política de las negociaciones con los países más alicaídos. La posterior crisis migratoria desde 2014 colocó a Merkel como la máxima representante de quienes confiaban en una política de puertas abiertas ( Alemania albergaba 1,8 millones de refugiados en 2020).

Brexit y crecimiento económico

En los últimos años, Merkel también intervino decisivamente en el proceso del Brexit (2016-2021), el Plan de Recuperación para Europa (2020) y la pandemia del COVID-19. Con un contexto geopolítico inestable y la radicalización de la política doméstica, Merkel entrega a su sucesor la tarea de asegurar la continuidad en el poder y mantener el perfil destacado de Alemania en las relaciones internacionales.

El regalo de la CDU con un "gracias". Aquí, Merkel con Armin Laschet durante la campaña

Mientras que en circunstancias normales un canciller en su último año de mandato suele apagarse, Merkel hace sentir su plena presencia tanto en lo local como en lo global. Pero, ¿qué indicadores deja su gestión tras cuatro períodos de gobierno? A continuación, los datos recogidos por Embajada Abierta.

Economía de Alemania

Las cifras económicas son contundentes y conocidas. Desde 2005, el PIB alemán creció un 34%, 15 puntos por encima de Francia. Con cinco millones de nuevos empleos, un desempleo reducido a la mitad (2,8%) y menos población económicamente inactiva (es decir, mejor demografía y más empleo joven), no es de extrañar que las proyecciones (FMI, PwC) para 2050 mantengan a Alemania como la principal economía europea y en el top 10 global.

También es una economía integrada al mercado europeo común y al comercio mundial. Bajo Merkel, Berlín se consolidó como una potencia exportadora, a diferencia de Francia o Japón, que se estancaron en este plano, o de Estados Unidos que sufrió mucho más el avance de China que la propia Alemania (Banco Mundial, 2020).

La desigualdad interregional también disminuyó: Merkel favoreció la radicación de empresas en el este del país y aplicó beneficios fiscales y regulatorios para llevar el desempleo y los niveles de ingresos a sus mejores cifras desde la reunificación, aunque la brecha con las regiones occidentales persiste.

La economía alemana también demostró ser capaz de absorber dos oleadas migratorias en la última década. Merkel lideró las respuestas europeas bajo el enfoque del multiculturalismo, aunque las tensiones sociales entre alemanes e inmigrantes siguen siendo una preocupación de la ciudadanía, más allá de las estadísticas oficiales que reflejan bajos niveles de violencia y delito.

En tres grandes frentes parece haber consenso acerca de la necesidad de pisar el acelerador: la digitalización, la transición energética y la igualdad de género. La burocracia y las empresas alemanas son de las más reactivas a las nuevas tecnologías entre sus pares europeos.

La salud de Merkel 

Dos años atrás, se había generado preocupación por el estado de salud de la canciller alemana. Angela Merkel  sufrió temblores en varios actos, uno de ellos en Berlín. 

 

Luego de tres episodios, Merkel señaló: "Estoy convencida de que de la misma manera que esta reacción hizo su aparición, también volverá a desaparecer", aseguró en una conferencia de prensa, ante la pregunta sobre si podía aclarar qué había detrás de los temblores y si había consultado a un médico.

"Entiendo el sentido de la pregunta, pero no tengo nada especial que informar. Me siento bien", agregó, según informaron los medios alemanes.