Las fábricas de los grandes grupos automovilísticos en España están paralizando sus actividades, afectadas por la escasez internacional de microchips, que ya provocó una caída de la producción del 14% sólo en el primer trimestre de 2021.

La crisis de producción industrial de semiconductores a nivel mundial tiene a uno de sus mayores damnificados en la industria de la automoción, publica el sitio web Sputnik. Y es que la continua digitalización de los vehículos sumado al crecimiento de modelos eléctricos provocaron un alza de la demanda de microchips para el sector. También la reapertura de actividades a medida que avanza la vacunación contra la pandemia llevó un incremento de producción de distintos rubros que también utilizan microchips.

Al cuello de botella contribuyó fuertemente el cierre temporal por pandemia de varias fábricas de semiconductores en Asia con el consiguiente impacto en las cadenas de distribución.

Puntualmente en España, en Vigo (Galicia), donde la firma Stellantis produce varios modelos de las marcas Citroën, Peugeot, Opel y Toyota, las plantas no trabajarán hasta el 29 de agosto, igual que en la planta de Figueruelas (Zaragoza) que cierra desde hoy y hasta el jueves, y en Madrid, donde tampoco hay actividad esta semana.

En Almussafes (Valencia), Ford cerrará la semana del 15 de septiembre. Mientras que en Martorell (Barcelona), SEAT cerró su planta el 20 de agosto, repitió el 23 y volverá a cerrar el 27. En Pamplona (Navarra), Volkswagen opera con normalidad, aunque realizará un paro técnico previsto en su calendario el día 27.

Flexibilización temporal

La sensación en la industria es de incertidumbre, ya que no se pueden hacer planes con un horizonte superior a una semana, lo que hace imposible augurar si los ceses de producción podrán evitarse o no.

Por este motivo, en el sector se mantendrán vigentes los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE), una medida de flexibilización laboral que habilita a las empresas a reducir o suspender los contratos de trabajo por períodos determinados. Renault lo mantendrá para sus plantas de Valladolid y Palencia (Castilla y León) hasta el 30 de septiembre, el mismo plazo que tiene autorizado Ford en Almussafes. Volkswagen tiene en mente aplicar la medida y Stellantis mantiene un ERTE activo para los trabajadores que ya han agotado su banco de horas o días de vacaciones.

El faltante de semiconductores provoca que muchos modelos queden estacionados fuera de las plantas, a la espera de volver a la línea de producción para completar su fabricación. Por ejemplo, para recibir el microchip que active los limpiaparabrisas.

En junio, el Boletín Económico del Banco Central Europeo (BCE) ya alertaba de que la escasez de chips semiconductores y otras materias primas, combinada con las interrupciones en los servicios de logística, estaban afectando al 23% de las industrias de los países de la eurozona, desbaratando así los plazos de entrega.