En los últimos meses, el problema principal de las empresas tecnológicas, como de muchas otras también, fue la escasez global de chips generada a partir de la pandemia del coronavirus (Covid-19). Debido a esto, tanto Sony como Microsoft anunciaron que tienen enormes dificultades para mantenerse al día con la demanda de sus consolas PlayStation 5 (PS5 y Xbox Series X. De hecho, estiman que la escasez los afectará por 12 o 18 meses más.  

"Incluso si aseguramos muchos más dispositivos y producimos muchas más unidades de PlayStation 5 el próximo año, nuestro suministro no podría alcanzar la demanda", dijo el director financiero de Sony, Hiroki Totoki, en una sesión informativa privada con analistas. Es que, además de que la consola necesita chips de gama alta como las GPU o una tarjeta gráfica RTX 3080 —que están en falta—, la demanda por la PS5 es tan grande que aún con los chips suficientes no podrían abastecer a todos.

¿Por qué hay tanta demanda? Según una investigación de Bloomberg, muchos revendedores utilizan bots para detectar y comprar cada PS5 que sale a la venta, por lo que es muy difícil que un consumidor normal pueda acceder a la consola. Por si fuera poco, el precio de reventa es muchas veces el triple del original, por lo que muchos desisten del deseo de obtenerla. La desesperación es tal que hasta se creó un grupo en la plataforma Discord donde avisan cuándo y dónde se pueden conseguir las nuevas PlayStation.

La falta de chips podría seguir por un año y medio

Además de esto, las GPU, un componente necesario de la PlayStation, experimentan una demanda jamás vista debido al éxito de las criptomonedas. Estos chips se utilizan para la minería de estas monedas virtuales, por lo que su precio se mueve junto con el de, por ejemplo, el Bitcoin. De hecho, el desplome del Bitcoin después de la prohibición de China tuvo un efecto directo en las GPUs: su precio cayó un 45%, según reportó Tom's Hardware.  

De todas formas, Kenichiro Yoshida, presidente y director ejecutivo de Sony Corporation, explicó que pretenden vender más de 22.6 millones de unidades desde el inicio del próximo año fiscal, abril de 2022, cuando la crisis de chips haya, esperan, bajado. Esa cantidad es el pico máximo de la historia de PlayStation, que nació en 1994 y en 1998 tuvo su récord, donde pasó de 10 millones a casi 43 millones de unidades vendidas en el mundo de la PS1.

Por su parte, Phil Spencer, responsable de Xbox, declaró a IGN que  "la escasez de chips estará con nosotros por un tiempo", algo que afectará las consolas que venda la empresa. "Sigo pidiendo disculpas por eso" declaró el directivo, que reconoció que este panorama los tomó por sorpresa, ya que "quién sabía cuando lanzamos estas consolas, cuando estábamos planeando estas consolas, que trataríamos más sobre la gestión de la cadena de suministro que de la tecnología real en la consola".