El plenario del Parlamento Europeo aprobó la suspensión de la inmunidad parlamentaria de los eurodiputados catalanes Carles Puigdemont, Toni Comín y Clara Ponsatí, requeridos por España por el intento de independencia de Cataluña en 2017.

La inmunidad de Puigdemont, expresidente de Cataluña, fue levantada por 400 votos a favor y 248 en contra y 45 abstenciones, y las de Comín y Ponsatí por 404 votos contra 247, con 42 abstenciones.

La decisión no afecta por el momento la situación de los tres dirigentes catalanes, que podrán seguir desempeñando su función como eurodiputados.

Cuando Cataluña intentó independizarse en 2017, Puigdemont era el presidente del Gobierno catalán, Comín su Consejero regional de Salud y Ponsatí de Educación.

El levantamiento de la inmunidad de los tres era condición necesaria para que la justicia común pueda analizar los pedidos presentados por el Tribunal Supremo español, que exige el envío de los tres para ser procesados en su país.

En un mensaje divulgado ayer en Twitter, Puigdemont había señalado que el voto relativo a su inmunidad y las de Comín y Ponsatí definiría qué "valores defendemos, qué idea de democracia tenemos, y qué futuro queremos construir en Europa".

Tras la votación, el caso de Puigdemont y Comín retorna a la justicia de Bélgica, y el de Ponsatí a la de Escocia, instancias donde España había presentado la demanda de extradición.

Sin embargo, los tres eurodiputados ya adelantaron que elevarán el caso a la máxima instancia legal del bloque, el Tribunal de Justicia de la UE (TJUE).

La Justicia española acusa a Puigdemont y Comín de sedición y malversación de fondos, y a Ponsatí de sedición.

En Madrid, la ministra de Relaciones Exteriores, Arancha González Laya, apuntó que el voto del Parlamento Europeo señala que "los problemas de Cataluña se resuelven en España, no se resuelven en Europa".

La defensa de los tres eurodiputados se apoya en vicios de procedimiento y de competencias, ausencia de pruebas y persecución política.