La Iglesia brasileña expresó su "preocupación e inconformismo ante la actitud autoritaria incentivada por el Ejecutivo Federal al insuflar manifestación contra el Congreso Nacional y el Supremo Tribunal Federal" el próximo 15 de marzo. Para el episcopado brasileño, es una postura que no respeta la Constitución Federal y pone en peligro "la garantía de los derechos humanos y el cuidado de los más pobres", según resaltó en un comunicado la Comisión de Justicia y Paz. En el texto hicieron un llamado "a la sociedad, al Pueblo de Dios, a las organizaciones de la sociedad civil y a las personas de buena voluntad, a posicionarse en defensa de la democracia y de rechazo a cualquier acto de falta de respeto a las instituciones del Estado brasileño".