La inflación de la eurozona se aceleró a un máximo histórico, intensificando el debate dentro del Banco Central Europeo sobre con cuánta rapidez subir las tasas de interés desde sus actuales mínimos históricos.

Los precios al consumidor aumentaron un 8,1% con respecto al año anterior en mayo, superando la estimación mediana del 7,8% en una encuesta de la agencia Bloomberg. La aceleración fue impulsada por los alimentos y la energía después de que la invasión rusa a Ucrania hizo que los precios de los productos básicos se dispararan. Un indicador que excluye los artículos volátiles subió un 3,8 por ciento.

Con las alzas de tasas en pleno apogeo en Estados Unidos y el Reino Unido, el BCE se prepara para subir los costos de endeudamiento por primera vez en más de una década para combatir el aumento de precios sin precedentes del bloque de 19 monedas.

La presidenta, Christine Lagarde, indicó la semana pasada que es probable que suban la tasa en un cuarto de punto en las reuniones de julio y septiembre. El economista jefe, Philip Lane, respaldó el lunes ese plazo y calificó los incrementos de ese tamaño como un “ritmo de referencia” en el retiro del estímulo, que también incluye la compra de bonos a gran escala.

Alternativas

Algunos banqueros centrales han planteado la idea de subir la tasa en medio punto por primera vez en la historia del BCE, reflejando la última decisión de la Reserva Federal. El miembro del Consejo de Gobierno holandés, Klaas Knot, ha dicho que las cifras de inflación de mayo y junio determinarán si tal medida está justificada.

El eslovaco Peter Kazimir, que ocupa una posición centrista en el organismo de fijación de tasas del BCE, dijo a Reuters que, si bien su escenario de referencia para julio es un alza de un cuarto de punto, está abierto a hablar de un incremento de 50 puntos básicos.

Por su parte, el italiano Ignazio Visco se alejó de la perspectiva de un incremento de tasa más agresivo, diciendo que el BCE debe proceder de manera “ordenada” para evitar posibles turbulencias en el mercado de bonos. Su colega francés, François Villeroy de Galhau, dijo que los últimos datos de inflación ameritan una normalización “gradual pero decidida” de la política monetaria.

Prioridad

Si bien el crecimiento de los precios debería alcanzar su punto máximo este trimestre, seguirán promediando más que el objetivo del 2% del BCE el próximo año, según las previsiones de la Unión Europea. Una encuesta de la Comisión Europea esta semana mostró que están disminuyendo las preocupaciones sobre la inflación entre los consumidores, aunque sigue siendo el doble del nivel medio desde 2000.

Los Gobiernos europeos han implementado una serie de medidas para aliviar la carga a los hogares. Aun así, los precios subieron a niveles récord este mes en Francia, Italia y España.

Después de que la inflación alemana alcanzara el 8,7%, el ministro de Hacienda, Christian Lindner, calificó a la lucha contra los precios como de “máxima prioridad”, al tiempo que abogó por el fin de la política fiscal expansiva.