La cotización de la moneda turca volvió a tocar mínimos históricos con caídas de hasta el 13% frente al euro y el dólar, víctima de la falta de confianza en la gestión económica del presidente Recep Tayyip Erdogan.

La lira lleva tres semanas depreciándose, cada día a una velocidad mayor, y desde el pasado febrero acumula una baja del 43%, informa el diario El País.

La razón principal de la caída de la divisa turca es la presión del Ejecutivo para que el Banco Central baje los tipos de interés a fin de impulsar la economía, pese a la alta inflación que afecta al país. En marzo, el entonces gobernador Naci Agbal, partidario de una política restrictiva de los créditos para mantener el valor de la lira, fue despedido por Erdogan y, en su lugar, se colocó al economista y columnista de un diario progubernamental, Sahap Kavcioglu, el cuarto gobernador en ocupar el cargo en dos años.

Discurso

También fueron despedidos en los últimos meses los integrantes del comité de política monetaria del Banco Central contrarios a reducir el precio del dinero por debajo de la inflación.

En septiembre, la institución emisora inició la política de recorte de tipos (entonces en el 19%) con progresivas reducciones hasta la decretada la semana pasada de 100 puntos básicos, que dejó el tipo de referencia en el 15%. Los precios en octubre, sin embargo, aumentaron un 19,89% respecto al mismo mes de 2020, según las cifras del instituto oficial de estadística (TÜIK), cuya credibilidad está seriamente cuestionada. 

Para los medios internacionales, la abrupta caída de hoy (la mayor en una jornada en veinte años) se produjo a raíz del discurso de Erdogan tras el Consejo de Ministros del lunes, en el que volvió a defender la política de rebaja de intereses y cargó contra todos aquellos que defienden una política de intereses altos para luchar contra la inflación (el presidente turco afirma que son los tipos de interés altos los que aumentan la inflación y los bajos la reducen, al contrario de lo que postulan la mayoría de economistas).

Competitividad

El presidente turco aseguró que la “competitividad” de la divisa es una buena noticia de cara a las exportaciones y a la inversión, a la vez que atribuyó su caída a “juegos” de fuerzas extranjeras. “De todas las batallas hemos salido de forma honorable tomando una postura fuerte. Con ayuda de Dios y el apoyo de nuestra nación, emergeremos victoriosos de esta Guerra de la Independencia económica”, dijo Erdogan en referencia a la guerra librada hace un siglo por los nacionalistas turcos contra las potencias invasoras que dió origen a la República de Turquía.

Algunos analistas locales opinan que se trata de una política consciente para abaratar la divisa y mejorar la competitividad de las exportaciones, si bien el ministro de Finanzas, Lütfi Elvan, afirmó a inicios de mes que el Gobierno no persigue este objetivo.

No obstante, las exportaciones crecieron un 30% y las previsiones auguran un incremento del 10% en el PIB tras un 2020 en que la economía turca no llegó a contraerse. El déficit de cuenta corriente, uno de los problemas que arrastra tradicionalmente el país, está en mínimos históricos.