Los cuatro astronautas a bordo de la nave espacial Crew Dragon, fabricada por la empresa de Elon Musk, SpaceX, se toparon con un "objeto desconocido" que pasó muy cerca, horas después de despegar rumbo a la Estación Espacial Internacional (EEI).

El lanzamiento realizado el viernes pasado desde Florida, Estados Unidos, en la tercera misión conjunta con la NASA, había transcurrido sin problemas hasta que la tripulación recibió datos de una posible colisión. 

"El equipo de la Nasa / SpaceX fue informado de la posible conjunción por el Comando Espacial de EE.UU. El objeto rastreado se clasifica como desconocido", reveló el portavoz de la agencia espacial norteamericana, Kelly Humphries, en diálogo con Futurism.

“Después de un análisis más detallado, el 18º Escuadrón de Control Espacial determinó rápidamente que no había amenaza de conjunción, que todos a bordo están a salvo y la nave espacial no estaba en riesgo”, amplió el portavoz del Comando Espacial de EE. UU., Erin Dick.

Debido al poco tiempo para realizar una maniobra de evasión, unos 20 minutos antes del posible choque, con lo que se cree era un trozo de basura espacial, se les pidió a los astronautas que "procedan inmediatamente" a ponerse sus trajes presurizados y a abrocharse los cinturones.

La NASA captó el momento en el que la cápsula se separó de la segunda etapa del cohete Falcon 9, mientras el objeto pasó volando muy cerca.

"Afortunadamente no se produjo ningún impacto, aunque según los cálculos, el objeto pasó a tan solo unos 45 kilómetros de la nave, una distancia suficientemente pequeña en la escala espacial como para generar preocupación. Una vez descartado el peligro, la misión siguió su camino y realizó con éxito el acoplamiento a la EEI", detalló Futurism.