La policía de Israel recomendó al fiscal general que impute al primer ministro Benjamin Netanyahu por dos casos de corrupción.

La recomendación pone así fin a meses de investigaciones para saber si Netanyahu aceptó dávidas por unos 300.000 dólares de un magnate de Hollywood y un millonario australiano y ofreció trato preferencial a un diario a cambio de una cobertura favorable.

En un comunicado, la policía israelí dijo que en ambos casos hay "evidencias suficientes" para imputar al primer ministro, de 68 años, por los delitos de "sobornos, fraude y abuso de confianza".

El premier, que esta en el poder desde hace nueve años y ha negado haber incurrido en delito alguno, volvió a defender su inocencia tras conocerse la noticia, calificando la decisión policial de "difamación" destinada a sacarlo del poder.

"Estas recomendaciones terminarán en nada", dijo con rostro severo en un mensaje por televisión, y agregó que no sólo continuará "conduciendo a Israel con responsabilidad y lealtad" sino que buscará su reelección en los próximos comicios.

"Estoy seguro que la verdad saldrá a la luz, y de que en las próximas elecciones volveré a ganar su confianza", declaró Netanyahu, quien en tres décadas de trayectoria política fue premier también en los 90, embajador ante la ONU y titular de varios ministerios.