La candidatura del expresidente Luiz Inacio Lula da Silva (2003-2011) a la presidencia del Gobierno de Brasil en las elecciones de octubre ya acumula seis impugnaciones, pocas horas después de que se registrara oficialmente.

El último en presentar un recurso de impugnación ante el Tribunal Superior Electoral (TSE) contra Lula ayer fue el también candidato Jair Bolsonaro (Partido Social Liberal), quien alegó que es "de conocimiento general" que el exmandatario fue condenado en segunda instancia, según el documento al que tuvo acceso el diario O Globo.

La ley brasileña de la "Ficha limpia" no permite que condenados en segunda instancia concurran a las elecciones, y Lula está cumpliendo una sentencia de 12 años y un mes de cárcel por delitos de corrupción y lavado de dinero.

Los dirigentes del Partido de los Trabajadores ( PT) registraron oficialmente la candidatura de Lula el 15 de agosto en el edificio del TSE en Brasilia, acompañados de miles de simpatizantes que pedían que el líder izquierdista esté en la disputa.

Sin embargo, pocas horas después, la fiscal general de la República, Raquel Dodge, presentó la primera impugnación, pidiendo al TSE que vete la candidatura del exmandatario.

La funcionaria argumentó que Lula no es elegible porque la condena le retiró su "capacidad electoral pasiva", y pidió celeridad al TSE, para que decida rápido y los electores cuenten con un panorama más fiable de cara a las elecciones.

Dodge ya había advertido que solicitaría la impugnación de la candidatura de Lula en el momento adecuado.

"Tomaremos, evidentemente, todas las medidas necesarias para que aquellos que no son elegibles tengan una respuesta rápida de la Justicia Electoral", indicó la fiscal general.

El TSE tiene plazo hasta mediados de septiembre para decidir; si finalmente Lula es vetado quien probablemente ocupará su lugar será el candidato a vicepresidente, Fernando Haddad, quien fuera su ministro de Educación y alcalde de Sao Paulo. En ese caso la candidata a vicepresidenta será la dirigente del Partido Comunista Brasileño, Manuela D´Avila.

De acuerdo con las últimas encuestas, si se le permite ser candidato, Lula tendría un 30% de la intención de voto y vencería a cualquiera de sus posibles adversarios en segunda vuelta.

Sin Lula, los sondeos los lidera el ultraderechista Jair Bolsonaro (17 %), seguido por la ecologista Marina Silva (13 %), el laborista Ciro Gomes (8 %) y el socialdemócrata Geraldo Alckmin (6 %), en un escenario con cerca de un 50 % de electores indecisos.