En medio del debate nacional sobre la condena a prisión por corrupción del ex presidente y precandidato Luiz Inácio Lula da Silva, la titular del Supremo Tribunal Federal, la máxima corte de Brasil, Camen Lúcia Antunes, afirmó que "es inadmisible e inaceptable" no acatar los fallos judiciales.

Lo hizo al inaugurar los trabajos del Poder Judicial de 2018, al lado del presidente Michel Temer, y con el caso de Lula, que puede ser detenido e inhabilitado para participar de elecciones, tras la confirmación de condena que recibió la semana pasada.

"Se puede estar a favor o en contra de una decisión judicial. Se puede buscar reformar la decisión por los medios legales. Lo que es inadmisible e inaceptable es desacatar a la Justicia, agraviarla", dijo la jueza Antunes.

La jefa de la corte viene dando señales contrarias al reclamo del opositor Partido de los Trabajadores, que calificó de "farsa judicial" el proceso por corrupción que condenó a Lula en dos instancias a 12 años y un mes de prisión, que puede hacerse efectiva en pocas semanas.

El propio Lula, al día siguiente de la sentencia del Tribunal Regional Federal de Porto Alegre, dijo "no respetar" el fallo condenatorio por corrupción porque se le atribuyó haber recibido un departamento de la constructora OAS en el marco del escándalo en la petrolera Petrobras.

La presidenta de la corte afirmó en su discurso que los jueces aplican una justicia "que no es ideal pero es humana".

"Sin libertad no hay democracia, sin responsabilidad no hay orden y sin justicia no hay paz. La civilización se construye con el respeto a la ley vigente", dijo al lado de Temer y del presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, el primero en la línea sucesoria.

Antunes fue designada miembro de la corte en 2006 por recomendación del propio Lula.