La pandemia de coronavirus puso de relieve, por si hiciera falta, la importancia de combinar adecuadamente la vida laboral y familiar. Y sumado a la necesidad de generar más puestos de trabajo, están impulsando la idea de implementar una semana laboral de cuatro días en muchos países del mundo.

Al respecto, la semana pasada se conocieron los resultados del que fue calificado como el experimento más largo sobre la puesta en marcha de un esquema laboral de cuatro días a nivel global. Los conejillos de indias fueron los trabajadores de Islandia, donde se realizaron dos ensayos entre 2015 y 2019, en los que a los empleados se les pagó el mismo sueldo por menos horas de trabajo. 

De acuerdo con el informe publicado por la Asociación para la Democracia Sostenible (Alda) de ese país y el centro de estudios británico Autonomy, la prueba tuvo "un éxito abrumador": los trabajadores disfrutaron de mayor bienestar, un mejor equilibrio entre el trabajo y la vida, y "un mejor espíritu cooperativo en el lugar de trabajo".

Del test participaron trabajadores de diversos sectores, incluidos centros preescolares, oficinas, proveedores de servicios sociales y hospitales, que en muchos casos pasaron de una semana de 40 horas a una de 35 o 36, según la cadena BBC. El éxito de la prueba llevó a la mayor parte de los sindicatos a renegociar condiciones de trabajo, y ahora el 86% de la fuerza laboral de Islandia disfruta de jornadas más cortas por el mismo salario o lo podrá hacer en un futuro próximos, dijeron los investigadores.

Y es que los trabajadores incluidos en esta modalidad informaron que se sentían menos estresados y con menos riesgo de agotamiento, a la vez que consideraron que su salud y el equilibrio entre el trabajo y la vida habían mejorado, con más tiempo para pasar con sus familias, desarrollar hobbies y complementar las tareas del hogar, según señala un artículo de la BBC.

Menos ausentismo

Will Stronge, director de investigación de Autonomy, dijo que el estudio "muestra que la prueba más grande del mundo de una semana laboral más corta en el sector público fue, en todos los aspectos, un éxito abrumador. Demuestra que el sector público está listo para ser pionero en semanas laborales más cortas, y se pueden aprender lecciones para otros gobiernos".

Los problemas del equilibrio entre el trabajo y la vida están "muy en la mente de las personas en estos días", dijo al diario The Washington Post, John Pencavel, profesor emérito de la Universidad de Stanford, que ha examinado la relación entre las horas y la productividad.

Pencavel señaló que la investigación muestra que los empleados ven rendimientos decrecientes a medida que aumentan sus horas y también se desempeñan peor si no tienen suficientes días de descanso. "Obtendrá más en el trabajo de una semana si trabaja seis días que si trabaja siete días", comentó en una entrevista.

"Esta (reducción de horas) muestra un mayor respeto por el individuo. Que no somos solo máquinas que simplemente funcionan... todo el día. Luego duerme y vuelve al trabajo. (Pero que) somos personas con deseos y vida privada, familias y pasatiempos", dijo un participante del ensayo en Islandia, citado por The Washington Post.

Las cifras de la OCDE muestran que los territorios con una cultura de largas jornadas de trabajo suelen obtener una mala puntuación en cuanto a productividad y Producto Interno Bruto (PIB) por hora trabajada.

"Los países que más trabajan son los menos productivos, como México, Turquía, y Grecia. Mientras que Holanda, Alemania, Noruega y Canadá, todos son territorios que laboran menos horas y tienen altos niveles de productividad", señaló Sebastián Trujillo, exnegociador en temas de la OCDE, a medios de comunicación colombianos.

De acuerdo con la Organización Internacional del Trabajo ( OIT), hasta un 3% del PIB de las naciones se pierde a causa del estrés laboral, que a su vez genera menos productividad y más ausentismo.

En tanto, la Fundación 4 Day Week está haciendo una campaña para llamar la atención de los Gobiernos mundiales y que se decida, de una vez por todas, transformar la semana laboral de cinco a cuatro días. En su página de Internet (https://www.action.4dayweek.com/) reúne firmas de trabajadores alrededor del mundo. La fundación espera reclutar a empleadores para realizar una prueba piloto global en 2022, supervisada por expertos de la organización 4 Day Week e investigadores de Harvard, Oxford y Boston College.

De Japón a España

La idea de reducir la jornada laboral ya se discute en varios países. En ese sentido, el gabinete del primer ministro japonés Yoshihide Suga está promoviendo una semana laboral de cuatro días, con lo cual las empresas podrían retener al personal valioso que de está tratando de formar una familia o debe cuidar a parientes mayores. Pero el punto principal es que las autoridades esperan que un día libre adicional cada semana anime a la gente a salir y gastar, impulsando así la economía.

Por otro lado, según el portal Euronews, España planea ejecutar a finales de este año un proyecto piloto de tres años, utilizando 50 millones de euros del fondo de recuperación del coronavirus de la Unión Europea, para compensar a las 200 empresas medianas que participen en un programa de reducción de la jornada laboral, según un plan del partido progresista Más País que está detrás de la iniciativa.

Íñigo Errejón, líder de Más País, escribió en Twitter en el momento en que la propuesta fue aceptada por el gobierno español: "Con la jornada laboral de cuatro días (32 horas) hemos abierto un verdadero debate de época. Eso siempre despierta polémicas, porque abre brecha. ¿De qué otra cosa más importante tiene que ocuparse la política que del tiempo de vida?".

Software Delsol, en el sur de España, invirtió 400.000 euros el año pasado para reducir las horas de trabajo de sus 190 empleados. Desde entonces verificó una reducción del 28% en el ausentismo, con un aumento en las ventas de más de un 20% y ningún empleado renunció desde que se adoptó el nuevo horario. 

En Nueva Zelanda, la empresa Unilever le da al personal la oportunidad de reducir sus horarios en un 20% sin afectar su salario.

Y si bien los críticos señalan que el contexto de la pandemia "no es el ideal para hacer experimentos", la realidad parece imponer una respuesta: Si no es ahora ¿Cuándo?