La última encuesta de la empresa Datafolha muestra una profunda división en la sociedad brasileña, ya que mientras un 51% de los ciudadanos respalda la posibilidad de que el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva quede finalmente inhabilitado para disputar las próximas elecciones por la condena en segunda instancia que le dictó la Justicia, un 47% afirma que debería poder competir.

El trabajo de la consultora, que publicó ayer el diario Folha de Sao Paulo exhibe la división por mitades de la sociedad con el caso Lula, porque la diferencia de cuatro puntos está dentro del margen de error de 2% en más o menos que tiene la muestra.

El líder del Partido de los Trabajadores (PT) lidera con amplitud todas las encuestas de intención de voto para las elecciones presidenciales de octubre de este año, pero el frente legal amaga con truncar su candidatura.

Lula fue condenado a 12 años y un mes de prisión por el Tribunal Regional Federal 4 (TRF-4) de Porto Alegre, que es un tribunal de alzada que confirmó por unanimidad y amplió la condena de primera instancia del juez Sérgio Moro por corrupción pasiva y lavado de dinero.

Esta segunda condena deja abierta la posibilidad de dictar la inhabilitación del ex presidente como candidato por aplicación de la Ley de Ficha Limpia, aunque finalmente su participación puede ser obtenida con el aval de Tribunal Superior Electoral (TSE) o la apelación ante la Corte Suprema brasileña, cuya titular cuestionó al ex mandatario por "no respetar los fallos de la justicia" (ver aparte).

El 51% de los brasileños que respalda la inhabilitación del líder petista se compone con el 55% de los electores con enseñanza media, el 67% de los que tienen enseñanza superior y el 60% de quienes tienen ingresos familiares por encima de dos salarios mínimos, y ese respaldo se eleva al 70% entre quienes ganan diez salarios mínimos o más.

En cambio, la candidatura del ex dirigente metalúrgico y dos veces presidente del país encuentra los mayores respaldos en las regiones del nordeste (71%) y el norte (53%) de Brasil.

Sin embargo, al margen de la cuestión electoral, la encuesta de Datafolha afirma que el 53% de los brasileños quieren que Lula da Silva vaya a prisión, lo que implica una merma de un punto desde la última medición de este ítem, en septiembre.

En cambio, en esos mismos cuatro meses creció del 40% al 44% el porcentaje de ciudadanos que consideran que el líder del PT no debería ser arrestado.

Sin la candidatura de Lula, tal como publicó este diario ayer, y sobre la base de otra encuesta de Datafhola publicada por el diario Folha de Sao Paulo, el vencedor de las elecciones serían el voto anulado y en blanco, seguidos por el ultraderechista Jair Bolsonaro, candidato del Partido Social Liberal (PSL), que reuniría el 21% de los votos.