Acompañando la reapertura de negocios en Estados Unidos, el nivel de ventas minoristas se recuperó ligeramente al cierre de mayo, tras un fuerte declive durante dos meses consecutivos. De esta manera, las ventas minoristas subieron un 17.7%, su mayor avance desde que el Gobierno empezó a registrar la serie en 1992 y tras el desplome récord del 14.7% de abril, según cifras oficiales del Departamento de Comercio.

Economistas sondeados por Reuters habían previsto una mejora del 8 por ciento.

La mejora de las ventas minoristas el mes pasado recuperó un 63% de las caídas de marzo y abril, pero el viaje hacia la recuperación podría ser largo y difícil, ya que algunas partes del país están viviendo un resurgimiento de las infecciones del COVID-19. Además, los cheques mejorados del gobierno federal a los desempleados se acabarán en julio.

El Departamento de Comercio indicó que este impulso económico generó la creación de 2.5 millones de empleos, a la par del ligero avance en las actividades manufactureras. 

Medidas en una base interanual, las ventas minoristas cayeron un 6.1% en mayo. Pero pese al alza del mes pasado, seguían cerca de un 8% por debajo de su nivel de febrero, dejando el gasto del consumidor y la economía en camino a su mayor contracción en el segundo trimestre desde la Gran Depresión. La economía entró en recesión en febrero.

"La economía y las ventas minoristas tocaron fondo en mayo y tenemos una primera etapa de recuperación en forma de V", dijo Sung Won Sohn, profesor de la Loyola Marymount University en Los Ángeles. "No obstante, se necesitará algo de tiempo para volver a estar cerca de los niveles de ventas minoristas y de actividad económica que disfrutamos en torno al cambio de año", agregó.

La reapertura en mayo de negocios no esenciales que fueron cerrados a mediados de marzo para frenar la propagación del coronavirus llevó a que los estadounidenses acudieran en masa a los concesionarios de autos y gastaran más en combustible, ropa y restaurantes.

El aumento de la demanda de vehículos a motor ayudó a elevar la producción manufacturera un 3.8% en mayo, mostró un reporte separado de la Fed, tras desplomarse una cifra récord del 15.5% en abril. 

"Mirando hacia el futuro, la recuperación del consumo continuará a medida que el país salga del bloqueo, pero se verá frenada por el persistente temor al virus y el crecimiento limitado de los ingresos. Las perspectivas de un desempleo elevado, un crecimiento salarial más débil y una confianza deprimida significan que podría llevar un tiempo ver una recuperación completa del motor principal de la economía estadounidense", señaló Oxford Economics.