Líderes de todo el mundo se mostraron conmocionados y repudiaron los brutales ataques con explosivos que causaron al menos 207 muertos y unos 500 heridos ocurridos en varias ciudades de Sri Lanka.

Los objetivos de los ataques fueron cuatro hoteles en la capital, Colombo, y tres iglesias en las que se habían reunido miembros de la minoría cristiana (que suponen el 7% en ese país de mayoría budista) para celebrar las pascuas. De acuerdo con BBC Mundo, en total, se registraron ocho explosiones.

El Santuario de San Antonio, una de las iglesias afectadas, se encuentra en Colombo. Junto a la de San Sebastián, en Negombo, pertenece a la iglesia Católica mientras que la Iglesia de Sión, en Batticaloa, es de evangélicos. El otro ataque también se dio en la capital, pero en un barrio residencial.

La policía arrestó a 13 sospechosos y cree que todos los atentados fueron realizados por un mismo grupo.

El gobierno argentino condenó "en los más enérgicos términos" el "brutal atentado terrorista" y expresó su "solidaridad" y "condolencias" a los familiares de las víctimas.

Por la mañana, el presidente Mauricio Macri ya había expresado su "conmoción" ante los atentados y transmitido a las víctimas y a sus familias la "solidaridad" y "condolencias" de los argentinos.

El papa Francisco expresó su "tristeza" tras los mortíferos atentados en Sri Lanka en este Domingo de Pascua a la vez que reclamó el fin de "las injusticias sociales, los abusos y la violencia" en Venezuela y una "solución pacífica y negociada" en Nicaragua.

Mientras que el presidente Donald Trump envió en un mensaje en Twitter las "sentidas condolencias de la gente de Estados Unidos a la de Sri Lanka". "¡Estamos listos para ayudar!" agregó Trump.

El mandatario ruso ruso Vladimir Putin dijo esperar que los responsables "de un crimen tan cínico y odioso cometido en mitad de las celebraciones de Pascua sean castigados como lo merecen" y envió su apoyo a Sri Lanka para "combatir la amenaza del terrorismo internacional".

El titular de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, expresó su "horror" y su "tristeza" ante estos atentados contra personas que "fueron pacíficamente a misa o que visitaban ese hermoso país".

"Estos actos de violencia en este día sagrado son actos de violencia contra todas las creencias", afirmó por su parte la jefa de la diplomacia europea, Federica Mogherini.

La primera ministra Theresa May, cuyo país colonizó Sri Lanka (1796-1948), denunció "actos de violencia [...] realmente horribles" y consideró que "debemos unirnos para intentar que nadie deba nunca practicar su fe con miedo".

La canciller alemana, Angela Merkel, condenó los ataques e insistió que el "odio religioso y la intolerancia que se han mostrado de manera tan terrible hoy no deben ganar".

"Toda nuestra solidaridad con el pueblo de Sri Lanka y nuestros pensamientos para todos los allegados de las víctimas en este día de Pascua", afirmó el presidente francés Emmanuel Macron, compartiendo su "profunda tristeza" tras estos "actos odiosos".

El jefe del gobierno español Pedro Sánchez tuiteó "mi más enérgica condena a los terribles atentados en Sri Lanka". Y agregó: "Decenas de víctimas que celebraban la Pascua de Resurrección nos hacen llorar. El terror y la barbarie no nos doblegarán nunca".

El vice primer ministro italiano Matteo Salvini dirigió su "oración, la del gobierno y la de todos los italianos a los muertos inocentes masacrados por terroristas en Sri Lanka".

Para el primer ministro indio Nerendra Modi dijo "tal barbarie no tiene lugar en nuestra región". "India es solidaria con el pueblo de Sri Lanka".