El presidente de México, Andrés López Obrador, defendió hoy en conferencia de prensa una ley que prohíbe los bloqueos de calles y rutas en el estado sureño Tabasco y afirmó que esa norma no restringe el derecho a protestar de los ciudadanos. "Tengo el informe de que no se afectan los derechos humanos y no se limitan las libertades de los ciudadanos", expresó el mandatario.

La legislatura de Tabasco aprobó ayer -con los votos del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), el partido izquierdista de López Obrador- la llamada "ley garrote". De esta manera, el oficialismo mexicano, que cuenta con 21 de los 35 legisladores del Congreso estatal, modificó el Código Penal y podrá sancionar con mayor severidad la protesta social.

La norma establece entre seis y 13 años de prisión a "quien extorsione, coercione, intente imponer o imponga cuotas e impida total o parcialmente el libre tránsito de personas y vehículos" en "las vías y medios de comunicación de jurisdicción local".

En la misma línea, el presidente mexicano afirmó que en Tabasco -su estado natal- había "extorsiones y corrupción, y era necesario poner orden". Sin embargo, aseguró que el Estado debe garantizar "el derecho a disentir, a la manifestación y las libertades" de los ciudadanos.

Por último, la sanción de la ley se dio en medio de protestas de ciudadanos y partidos opositores que acusaron al gobierno estatal de intentar reprimir al pueblo.