El presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, presentó las prioridades legislativas que tendrá su gobierno y que incluyen una reforma para eliminar la inmunidad de funcionarios de alto nivel, incluyendo al propio presidente del país.

El mandatario electo dijo también que buscará ajustar la estructura de la administración pública a un plan de austeridad, y que promoverá una ley reglamentaria para que ningún funcionario pueda ganar más que el presidente.

Asimismo, se modificará el artículo 108 constitucional para que el presidente de la República pueda ser juzgado en casos de corrupción o delitos electorales.

El ganador de las elecciones del 1 de julio, cambiará la ley para "considerar delitos graves, sin derecho a libertad bajo fianza, la corrupción en todas sus modalidades", el robo de combustible y el fraude electoral.

El izquierdista indicó igualmente que establecerá el derecho a la educación pública y gratuita. Y fuera del plano legislativo, promoverá la creación de 100 nuevas universidades públicas.

Implementará un mecanismo de consulta ciudadana para la revocación del mandato presidencial, así como uno de carácter vinculatorio para "dar valor a la democracia participativa".

Entre otros puntos, indicó que se revisará el aumento del salario mínimo, evaluando si se puede colocar al doble al menos en la zona fronteriza del norte de México, donde también se bajarán impuestos para hacer la región más competitiva.

También reiteró sus compromisos de eliminar las pensiones a exmandatarios y vender la flota de aeronaves del Gobierno, incluyendo el avión presidencial.

Todo ello contribuirá a "ajustar la estructura administrativa del gobierno al plan de austeridad republicano" que él defiende.

Estas iniciativas saldrán del Ejecutivo y serán debatidas en el Congreso de México, donde la alianza entre Morena, el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Encuentro Social (PES) tendrá mayoría en las dos cámaras.