El nuevo gobierno de Austria, liderado por el conservador Partido Popular (OVP), anunció hoy que ahondará la polémica política migratoria de tintes xenófobos iniciada por su alianza anterior con la extrema derecha, pese a que ahora formó coalición con la fuerza ecologista y progresista de Los Verdes.

"No fue fácil", coincidieron hoy Sebastian Kurz y Werner Kogler, líder de Los Verdes, al valorar los últimos tres meses de arduas negociaciones posteriores a las elecciones, en las que ambos partidos salieron fortalecidos.

Con 37% de los votos y un total de 71 escaños, los conservadores obtuvieron entonces una clara mayoría frente a sus socios ecologistas, que lograron 14% de los sufragios y 26 bancas.

Ante estos resultados, el Partido Popular finalmente logró imponer la línea dura iniciada con sus ex socios de extrema derecha, un Ejecutivo que se derrumbó en apenas año y medio tras un escándalo de corrupción.

"No fue un camino sencillo, pues los dos partidos tenemos posturas muy diferentes", admitió Kurz en la presentación del programa, aunque afirmó que ambas formaciones lograron incluir en el documento de 300 páginas las principales promesas electorales.

Entre ellas, destacó la de mantener "de forma consecuente la línea en la lucha contra la inmigración ilegal" y otras medidas polémicas de su partido, como la ampliación de la prohibición del velo islámico en guarderías y colegios, así como la cárcel para solicitantes de asilo considerados peligrosos, aún si no cometieron ningún delito.

Ya es conocida la positura de Austria, que a fines del 2018 abandonó el Pacto Mundial para la Migración: "La migración no es ni puede ser un derecho humano", sentenció Kurz en aquel momento.

En cuanto a la política europea y exterior, el futuro gobierno ratificó su "rechazo al acuerdo de libre comercio con el Mercosur en su forma actual", tal y como ya lo había manifestado la mayoría del Parlamento austriaco.

Viena buscará, asimismo, aliados en Europa para instaurar "tasas aduaneras ecológicas, las únicas que tienen sentido", subrayó Kogler, según consignó la agencia de noticias EFE.

Los ecologistas, que lograron volver con peso al Congreso del que habían quedado fuera dos años antes y se estrenan en el Ejecutivo, tuvieron que ceder ante muchas de sus posturas progresistas para obtener a cambio un paquete de medidas contra las emisiones de CO2, entre ellas un impuesto adicional a los pasajes aéreos.

"Una mayor protección climática tiene su precio", opinó el jefe de los Verdes en Tirol, Geebi Mair, a la agencia de noticias local APA, al reconocer lo doloroso que resulta aceptar muchas de las políticas de extrema derecha de sus socios.

Los ecologistas obtuvieron también tres carteras de las 13 existentes, entre las que destaca un superministerio de Medio Ambiente e Infraestructuras, que abarcará energía, tecnología e innovación.

El gabinete, que asumirá funciones la próxima semana, estará formado por 13 ministros y dos secretarios de Estados -nueve mujeres y ocho hombres-, y será encabezado por Kurz, como canciller federal, seguido de Kogler, como vicecanciller.

El programa y el reparto de carteras está aún condicionado a su prevista aprobación, el próximo sábado, de la mayoría de los delegados del Congreso de los Verdes y entrará en vigor con la asunción del nuevo gabinete la semana próxima.