El texto del acuerdo comercial parcial entre Estados Unidos y China se publicará íntegramente mañana cuando el documento sea rubricado por ambas partes en Washington, según un consejero de la Casa Blanca.

No obstante, algunos de los puntos principales pueden ser reseñados para estimar que es lo que viene.

El texto aborda la propiedad intelectual, las transferencias forzadas de tecnología, los productos alimentarios y agrícolas, los servicios financieros, las tasas de cambio, el refuerzo del intercambio comercial e incluso la resolución de diferendos.

"El acuerdo establece un sólido sistema de reglamentación sobre diferendos que garantiza una puesta en marcha y aplicación del pacto rápida y eficaz", recalcó el representante comercial estadounidense, Robert Lighthizer.

Desde el comienzo de las negociaciones, Estados Unidos destacó que tal mecanismo era absolutamente indispensable para asegurarse de que Beijing cumpliera con sus compromisos.

China, que era el segundo mercado para las producciones agrícolas estadounidenses, ha caído al quinto lugar tras el comienzo de las hostilidades, hace ya un año y medio.

Según Washington, China se comprometió a comprar unos US$200.000 millones en bienes estadounidenses, de los cuales los productos agrícolas representan entre US$40.000 y US$50.000 millones. Lo que no está claro es en cuánto tiempo se concretará esto: ¿50 mil millones anuales, cada dos años?

Las autoridades chinas no confirmaron hasta ahora esos montos, que duplicarían al pico de compras de China, en 2012.

En 2017, antes del lanzamiento de la guerra comercial, China importaba unos US$19.500 millones de productos agrícolas estadounidenses, cifra que cayó a poco más de US$9.000 millones en 2018.

De su lado, Han Jun, viceministro chino de Agricultura, explicó que el acuerdo preliminar prevé un crecimiento de las exportaciones agrícolas de China a Estados Unidos, citando principalmente el pollo cocido, las peras y los dátiles.

Desde el comienzo, China ha exigido a Estados Unidos suprimir total o parcialmente los aranceles adicionales sobres las importaciones provenientes del gigante asiático.

Los aranceles de 25% sobre mercancías chinas por US$250.000 millones serán mantenidos.

Pero los de 15% que afectan a otros US$120.000 millones en bienes chinos, que entraron en vigor en septiembre, serán reducidos a la mitad (7,5%).

Además, el presidente Donald Trump aceptó anular los aranceles de 15% sobre unos US$160.000 millones que inicialmente habían sido programados para mediados de diciembre.

De su lado, el viceministro chino de Finanzas, Liao Min, descartó precisar si Pekín había suprimido los aranceles punitivos ya impuestos a productos estadounidenses que llegan a su territorio.