El Papa Francisco inició este viernes su gira por Irak con el epicentro en la ciudad de Erbil, en el norte del país de oriente medio, donde oficiará una misa para 30.000 personas bajo un fuerte operativo de seguridad. 

El avión que trasladó al sumo pontífice desde Roma aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Bagdad en horas de la tarde y fue recibido por el primer ministro iraquí Mustafa Al-Kazemi. La misión será llevar un "mensaje de solidaridad" a una "tierra martirizada", según enfatizó el líder de la Iglesia Católica. 

"Estoy feliz de reanudar el viaje", señaló Francisco a los periodistas a bordo de la aeronave.  "Este vuelo es parte de un deber en una tierra que ha sido atormentada", continuó.

La visita se da lugar en un momento en que el país asiático está presenciando un aumento significativo en el número de contagios por coronavirus. En tan sólo 24 horas se reportaron más cinco mil nuevos positivos.

"Finalmente, estaré entre ustedes. Anhelo conocerlos y ver sus rostros y visitar su tierra, la antigua y asombrosa cuna de la civilización", celebró el Papa en un video distribuido por el Vaticano en la víspera de la visita que se extenderá por tres días.

El Papa en Irak: los riesgos que enfrenta Francisco

Además del rebrote del Covid-19, el Papa deberá sortear con un clima de guerra interna entre grupos armados y celulas de ISIS activas.  

El operativo de seguridad incluye el traslado de Francisco por medio de un vehículo blindado para viajar por caminos rehabilitadas, además de un helicóptero y un avión especial.

El miércoles pasado, un ataque con misiles tuvo como objetivo una base militar que alberga a soldados estadounidenses en el oeste del país, la última operación de este tipo en el marco de una serie de embates contra intereses norteamericanos durante los últimos meses y que suelen ser reivindicados por grupos armados chiítas leales a Irán.

En tanto una de estas facciones, los "Guardianes de la Sangre", anunciaron la tregua con motivo de la visita de Francisco.

Por su parte, las autoridades de Bagdad ratificaron el "cinturón de seguridad" por tierra y por aire para garantizar la protección del líder de la Iglesia Católica. Días atrás se eliminaron de muchas regiones las huellas de tres años de destrucción causada por el Estado Islámico, al igual que se avanzó en la pavimentación de carreteras e iglesias en zonas remotas.

En lo que es la primera visita al exterior desde el estallido de la pandemia, el Papa Francisco, de 84 años, pretende enviar un mensaje de solidaridad no solo a los cristianos, sino a todos los habitantes de Irak, con un extenso programa en varias regiones del país que comprende Bagdad, Najaf, Ur, Erbil, Mosul y Qaraqosh. En total cruzará una distancia de 1.445 km, en un país donde la estabilidad aún es frágil.