El expresidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, denunció que la operación Lava Jato que lo llevó a la cárcel hizo que se perdieran más de 4 millones de puestos de trabajo y miles de millones de dólares en inversiones.

"El Departamento Intersindical de Estadística y Estudios Socioeconómicos hizo un estudio que muestra que la Lava Jato dejó sin empleo a 4,4 millones de personas e impidió que se invirtieran 272 mil millones de reales (un poco más de 51 mil millones de dólares)", enfatizó el dirigente.

De igual manera, publica la agencia Prensa Latina, Lula advirtió que el discurso anticorrupción suele moldear las disputas electorales en Brasil generalmente para elegir candidatos que, más adelante, se revelan como corruptos, como ocurrió con Fernando Collor de Mello y Jair Bolsonaro.

"Hoy tienes un presidente (Bolsonaro) que habla de combatir la corrupción y no investiga a (Fabrício) Queiroz, no investiga la rachadinha (desvío de salario de asesor) que involucró a sus hijos, no investiga su propio patrimonio", recalcó.

Regulación de medios

El ex mandatario consideró que los medios de comunicación que lo atacan de nuevo no quieren su regreso porque defiende la regulación del sector. Al respecto, anticipó que si vuelve a la presidencia, "voy a regular los medios. No podemos quedarnos con el reglamento de 1962, de la época en que enviábamos cartas".

"¿Cree que Internet no necesita regulación? ¿Una regulación que no sea censura, sino que nos permita dirigir internet más para lo bueno que para lo malo?", remarcó.

Durante 11 días, el exlíder sindical visitó las divisiones territoriales de Pernambuco, Piauí, Maranhão, Ceará, Rio Grande do Norte y Bahía.

Intercambió opiniones en esas regiones con organizaciones políticas, gobernadores, alcaldes, parlamentarios, movimientos sociales, estudiantiles, indígenas y religiosos.