El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva sigue liderando las encuestas de opinión rumbo a las elecciones de octubre de 2022 en Brasil, según la investigación de la empresa de asesoría ModalMais/Futura.

El líder del PT acumula un 38,6% de la intención del voto, seguido por el actual mandatario brasileño Jair Bolsonaro, quien suma 32,4% de las preferencias, y por el exjuez Sérgio Moro, quien tiene un 11,9 por ciento.

En caso de una eventual segunda vuelta, el exmandatario Lula tendría un 46,6% de los votos si enfrentara en la contienda a Moro, quien alcanzaría el el 33,6 por ciento. En un escenario en que el rival fuera Bolsonaro, Lula da Silva conseguiría el 49,2% de los sufragios, contra el 38,4% del actual jefe de Estado.

Otras encuestas

La encuesta referenció que la preferencia de electores por el Partido de los Trabajadores aumentó del 42,5% del ejercicio anterior, realizado en octubre pasado, al 43,7% actual.

La empresa de análisis indicó que se entrevistó a 2.000 personas por teléfono y con ayuda del ordenador, y precisó que el margen de error es de dos puntos porcentuales.

En una encuesta divulgada el pasado 11 de noviembre por la firma Vox Populi, el exmandatario Lula da Silva recibió el 44% de la intención del voto, mientras que Bolsonaro logró el 21 por ciento.

El portal Brasil 247 señala que, a pesar de los esfuerzos de los grandes medios de comunicación por convertir a Moro en el antagonista de Lula en los venideros comicios, el exministro de Justicia no puede superar al exdirigente obrero en una segunda vuelta.

El regreso

Un anterior sondeo de la consultora Ponteio Política reveló que Lula apareció a la cabeza, con un 37% de favoritismo frente al 24 de Bolsonaro.

El expresidente lidera las intenciones de voto en la investigación espontánea y estimulada, y como candidato favorito podría ganar las votaciones del próximo año en la primera vuelta.

Moro y el político Ciro Gomes son el tercer y cuarto puesto, con 11% y 8%, respectivamente.

Lula fortaleció la intención de voto desde que recuperó sus derechos políticos en marzo tras un juez del Supremo Tribunal Federal anular todas sus condenas y posibilitara su participación en la carrera por el poder en 2022.