Nicolás Maduro asumió un nuevo período al frente de la presidencia de  Venezuela por el sexenio 2019-2025, ante al Tribunal Supremo de Justicia, y juró "a nombre del pueblo de Venezuela, por el legado de nuestro amado comandante Hugo Chávez, que no daré descanso a mi brazo ni reposo a mi alma, para procurar llevar a la prosperidad social y económica de nuestro pueblo... y construir el socialismo del siglo XXI como fue el mandato de Hugo Chávez".

La jura se realizó ante el presidente del TSJ, Maikel Moreno,  y no ante la Asamblea Nacional (parlamento), de mayoría opositora y que ha sido declarada "en desacato" por la justicia venezolana. 

Luego de saludar a las distintas autoridades venezolanas presentes en el recinto, Maduro hizo lo propio con los pocos presidentes que acudieron a la ceremonia. Evo Morales de Bolivia, Miguel Díaz Canel de Cuba, Salvador Sánchez Serén del Salvador, Daniel Ortega de Nicaragua, y los mandatarios de Ozhetia y Abjasia del Sur. Además de autoridades de países del Caribe, y delegaciones de China, Turquía, Rusia, y los países árabes, entre otros.

Los Estados Unidos y la Organización de Estados Americanos anunciaron ayer que no reconocerán el nuevo gobierno de Maduro. El organismo continental además reclamó el llamado a nuevas elecciones, sin proscripciones. En tanto que Paraguay decidió romper relaciones diplomáticas con Venezuela. Y la Unión Europea deploró la nueva asunción fruto de "elecciones no democráticas".

Moreno, presidente del TSJ, destacó que Maduro fue electo con el 67,84% de los votos favorables en las elecciones realizadas el 20 de mayo de 2018, donde "el pueblo venezolano, fiel a su tradición republicana, dejó un claro ejemplo de civismo, democracia y madurez política". Subrayó que se trató de un "proceso electoral libre y soberano", y destacó que la población venezolana "priorizó la actividad del sufragio como única forma constructiva para consolidar la democracia".

Maduro afirmó que Venezuela es centro de una "guerra mundial" que impulsa EEUU y sus "gobiernos satélites", en alusión al Grupo de Lima.

" Venezuela es centro de una guerra mundial del imperialismo norteamericano y sus satélites, han pretendido convertir una toma de posesión en una guerra mundial contra nuestro país. (…) Como locos, descocados, enloquecidos andan los gobiernos satélites del imperio norteamericano; inventan, presionando, gritando. Yo le digo a nuestro pueblo: 'Allá ellos con su desesperación, su nerviosismo y su locura'", afirmó en el acto celebrado en la sede del Tribunal Supremo de Justicia.

El mandatario citó el artículo 231 de la constitución venezolana, "que dice que el candidato elegido tomará posesión mediante juramento ante la Asamblea Nacional. Si por cualquier motivo sobrevenido el presidente no pudiese tomar posesión ante la asamblea nacional, lo hará ante el Tribunal Supremo de Justicia. Aquí estoy, listo de pie para democráticamente llevar los destinos de nuestra patria hacia un mejor destino, hacia un destino superior", resaltó.