Centenares de personas se manifestaron en Madrid contra las medidas de confinamiento parcial impuestas sobre todo en barrios de bajos ingresos y muy poblados, para contener el aumento de casos de coronavirus en la capital española, la más afectada por la pandemia en el país.

"¡No es confinamiento, es segregación!", coreaba la multitud ante el Parlamento de la Comunidad de Madrid, ubicado en el distrito de Vallecas, uno de los barrios más afectados por las medidas de confinamiento parcial vigentes desde la semana pasada.

Los manifestantes pidieron la renuncia de la presidenta conservadora de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien cosechó críticas al decir que el "estilo de vida" de las personas residentes en las áreas afectadas era en parte culpable del aumento de casos de coronavirus.

"A los ricos no los confinan", señalaba uno de los carteles que se exhibieron durante la protesta, en la que participaron grupos de jóvenes, parejas de jubilados y padres jóvenes empujando cochecitos de bebé.

Las medidas tomadas en Madrid no están en consonancia con una solicitud del gobierno central español, de izquierda, que instó a imponer restricciones en toda la ciudad.

Unas 850.000 personas quedaron confinadas sin poder salir excepto por razones laborales, escolares o médicas desde el 21 de septiembre, aunque pueden moverse libremente dentro de sus vecindarios.

Los parques en las zonas afectadas fueron cerrados y los restaurantes y otros negocios deben cerrar a las 22 horas.