El gobierno brasileño anunció que garantizará la circulación de personas en la extensa frontera con Venezuela para auxiliar a los inmigrantes que ingresan cada día debido a la "crisis humanitaria" en ese país.

"No podemos cerrar la frontera y romper una tradición diplomática y humanitaria", declaró a la prensa el ministro de Seguridad Pública, Raúl Jungmann.

"Tenemos acuerdos internacionales que tienen que ser respetados, recientemente el presidente Michel Temer suscribió en la ONU un acuerdo sobre flujos migratorios", añadió el funcionario.

Temer habló sobre la situación en Venezuela este fin de semana en tono condenatorio hacia el gobierno del presidente Nicolás Maduro cuando participó en la VIII Cumbre de las Américas realizada en Lima, Perú.

Unos 40 mil venezolanos ingresaron en los últimos meses en el estado amazónico de Roraima, cuya gobernadora, Suely Campos, pidió que sea cerrada la frontera. "Hay que entender que hay una crisis humanitaria gravísima" en el país caribeño, y ante ello el Ejército montó varios campamentos en Roraima, comentó Jungmann.