El presidente Donald Trump decidió no seguir adelante con un plan preliminar para imponer sanciones adicionales a Rusia, contradiciendo el anuncio hecho por la embajadora ante Naciones Unidas, Nikki Haley.

Las medidas punitivas serían por el apoyo del gobierno de Vladimir Putin al régimen sirio de Bashar al Asad tras el supuesto ataque químico hace un poco más de una semana en un suburbio de Damasco que mató a unas 40 personas, la mayoría civiles. Haley había dicho al programa de CBS, Face the Nation, que las sanciones serían contra compañías rusas encargadas de suministrar armas químicas y estaba previsto que las diera a conocer el secretario de Tesoro, Steven Mnuchin.

Poco tiempo después de los comentarios de Haley a CBS, el gobierno de Trump notificó a la Embajada de Rusia en Washington que las sanciones no se aplicarán, según dijo un funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, según reseña el diario The Washington Post.

"El equipo de Trump decidió caracterizar públicamente el anuncio de Haley como una declaración equivocada", dice el diario.