Hasta 3,2 millones de personas se inscribieron para cobrar el subsidio de desempleo en Estados Unidos la última semana, lo que eleva a 33,5 millones los afectados en las últimas siete semanas, desde que se decretó el cierre de negocios y las medidas de confinamiento.

Las cifras bajaron con respecto a los cerca de 7 millones de los primeros días, pero reflejan una realidad que será difícil de superar a medio plazo.

Neel Kashkari, representante de la Reserva Federal (Fed), calcula que la tasa de desempleo se situará entre el 23% y el 24%. En horas más se conocerán las cifras de abril, que mostrarán menos desempleo porque muchos ciudadanos no están todavía buscando trabajo.

Como contraste, Estados Unidos inició el ejercicio con un desocupación del 3,5% y llevaba, hasta marzo, 116 meses consecutivos de creación de empleo. El coronavirus ya destruyó todos los puestos de trabajo generados luego de la Gran Recesión, que estalló en 2008.

La caída de la economía preocupa especialmente al presidente, Donald Trump, que afronta en noviembre su reelección y está presionando para que se reabra la actividad cuanto antes. No obstante, muchos expertos temen que el abandono precipitado de las medidas de confinamiento podría provocar una segunda oleada de afectados todavía más virulenta. De momento, EE.UU. suma más de 70.000 fallecidos y 1,2 millón de casos.

Todos los estados informaron un aumento en las peticiones de subsidio por desempleo en la última semana, con California a la cabeza (con 318.064 solicitudes), por delante de Texas (247.179) y Georgia (226.884).

"El Covid-19 sigue impactando el número de peticiones de subsidio de desempleo", explicó el Departamento de Trabajo.

La cantidad de receptores del subsidio de desempleo en la semana que finalizó el 25 de abril experimentó un abultado incremento, hasta situarse en los 22,647 millones de beneficiarios. Esta cifra es la más elevada registrada por el Departamento de Trabajo en toda la serie histórica y representa un incremento semanal de 4,636 millones de personas. El récord anterior se había alcanzado la semana pasada.

Esta semana, la empresa de recursos humanos ADP publicó que EE.UU. había destruido en abril 20,236 millones de empleos. Las empresas pequeñas han destruido algo más de seis millones de empleos, mientras que las medianas (entre 50 y 499 empleados) han acabado con 5,2 millones de trabajos y las grandes firmas lideran el ranking, con una destrucción de 8,9 millones de puestos de trabajo.

Por ramas de actividad, el sector servicios registró el peor comportamiento en abril.

Trump volvió a dar negativo

El presidente estadounidense, Donald Trump, volvió a dar negativo en el test de coronavirus, después de que uno de sus asistentes personales diese positivo, informó la Casa Blanca.

“Fuimos recientemente notificados por la unidad médica de la Casa Blanca que un miembro de las Fuerzas Armadas de EE.UU., que trabaja en la Casa Blanca, dio positivo por coronavirus”, indicó Hogan Gidley, portavoz presidencial adjunto en un comunicado. “Desde entonces, el presidente y el vicepresidente (Mike Pence) han vuelto a ser sometidos al test y han dado negativo. Ambos se mantienen con buena salud”, agregó Gidley