Un gélido aire procedente de Siberia congelaba a gran parte de Europa, causando una decena de muertos y nieve y frío hasta en incluso en las playas mediterráneas.

Este helado clima contrasta con las condiciones en el propio Ártico, donde se está padeciendo esta semana una inusual ola de calor, según el Instituto europeo de Geociencias. Los meteorólogos han documentado temperaturas por encima de cero en algunos lugares del Ártico, lo que ha generado enorme sorpresa entre muchos expertos.

Entretanto, Europa tirita bajo temperaturas por debajo de cero. Esta ola de frio, que los tabloides británicas han apodado La Bestia del Este, ha causado ya una decena de víctimas mortales en todo el continente.

En Reino Unido, las autoridades han avisado que habrá entre 5 y 10 centímetros de nieve en varias partes del país, así como la probabilidad de que el transporte aéreo y por carretera se vean afectados, así como los servicios de electricidad y de telefonía.

En Nápoles, el aeropuerto estaba cerrado el martes por la mañana, y los servicios de autobús suspendidos debido al hielo.

Uno de los puntos más gélidos del continente se ubicó en Glattalp, en Suiza, donde la temperatura cayó a -38 grados Celsius, algo extremo incluso para la altitud del lugar (1.850 metros), según la agencia helvética ATS.

En Berlín, la preocupación por la situación de los sin techo condujo a las autoridades a proporcionar 100 camas más en los refugios de la ciudad, que tienen en total 1.200 camas. Más del 90 por ciento de ellas están ocupadas, según la radio pública.