Miles de jubilados españoles reclamaron ayer "pensiones dignas" durante una protesta celebrada en las calles de las principales ciudades del país y que incluso llegó a bloquear el acceso al Congreso de los Diputados en Madrid.

Entre 3.000 y 4.000 personas, según fuentes policiales, participaron en la capital española en la concentración convocada por los sindicatos Comisiones Obreras y Unión General de Trabajadores (UGT), entre otras organizaciones, desbordando así las previsiones.

Pasado el mediodía, los manifestantes sorprendieron a las fuerzas del orden superando las vallas y cortando el tránsito en la calle frente al Congreso, cuyo acceso llegó a quedar bloqueado varias horas ante la impotencia de los agentes de seguridad, consignó la agencia de noticias DPA. La prensa española recordó que ni siquiera durante las grandes protestas de los "indignados" de 2011 se llegó a una escena similar. Los jubilados reclaman pensiones "dignas" que suban al ritmo de la inflación para evitar una pérdida de poder adquisitivo, como ocurre con el índice de revalorización actual situado en un 0,25%, por debajo del aumento del costo de vida.

Los manifestantes en Madrid gritaron "¡Ladrones, ladrones" o "arriba las manos, esto es un asalto" en dirección al Congreso y respondieron los intentos de la policía de contener su avance cantando: "Somos jubilados, no terroristas".

Varios diputados de los partidos de izquierda Podemos e Izquierda Unida (IU) salieron a reunirse con los manifestantes, y apuntaron contra el oficialista Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy y los liberales de Ciudadanos. La protesta en reclamo de pensiones dignas tuvo también un importante seguimiento en otras ciudades de España como Bilbao, Barcelona, Valencia o Sevilla.